11 frutas de verano para una piel irresistible

El verano está al llegar y el cuerpo lo sabe. Hace rato que ya mostramos la piel y usamos telas y vestidos más ligeros. El protector solar no abandona nuestro bolso, junto a la botella de agua mineral. Y es que la protección eficiente y la hidratación son indispensables para mantener una piel bonita y radiante durante el verano, pero ¿qué hay de la alimentación? Sigue leyendo y te presentaremos las 11 frutas de verano que debes consumir para tener una piel irresistible.

¿Cuáles son las necesidades específicas de tu piel durante el verano?

Aunque el cuidado de la piel se hace indispensable para tener una buena apariencia durante todo el año, el verano es la estación que pone al descubierto nuestra piel. Quizás es entonces cuando “caemos en cuenta” del abandono en el que dejamos algunas partes de cuerpo que solemos cubrir por completo durante otras estaciones, como pies, codos o rodillas.

La edad juega un papel determinante en los cuidados específicos de la piel durante cada estación, ya que existen factores propios de los años que pueden agravar condiciones como la resequedad y el envejecimiento prematuro.

Como si fuera poco, el estilo de vida es quizás la amenaza más inminente que tiene que enfrentar cualquier tipo de piel. El consumo de tabaco y alcohol, la falta de uso de protección solar de calidad o la mala alimentación son indicadores de un estilo de vida muy poco saludable que se refleja inmediatamente en la apariencia de la piel.

A continuación, se definen las 5 necesidades principales de la piel en cualquier época del año. Durante el verano, se debe tener en cuenta que algunas de ellas, como la protección solar y la hidratación, cobran mayor relevancia.

  • Descanso

El descanso nocturno es indispensable para todo el organismo. Durante el sueño de la noche, el cuerpo trabaja en las condiciones óptimas para poder llevar a cabo muchos procesos fisiológicos que durante las horas de actividad diurna resultan imposibles. La producción de colágeno y elastina, por ejemplo, se lleva a cabo mientras dormimos.

  • Oxigenación

Como organismo vivo no podemos vivir sin oxígeno. El oxígeno es el principal alimento celular, además de actuar como bactericida. Llega a la piel a través de los vasos capilares. Mantener una piel limpia para que los poros respiren, estimular la microcirculación sanguínea con masajes faciales. También se debe “oxigenar desde dentro”. Beber más agua y consumir alimentos con clorofila y caldos vegetales puede ayudarnos a dar oxígeno a nuestro organismo y en especial a nuestra piel.

  • Hidratación

La hidratación, al igual que la oxigenación, debe proporcionarse desde adentro y desde afuera. La ingestión de agua y líquidos de calidad, así como la aplicación de productos hidratantes que restauren y mantengan el nivel de agua mínimo en la piel, son acciones indispensables para mantener un nivel de hidratación óptimo.

  • Alimentación saludable

Una alimentación variada y con componentes equilibrados constituye la base de un

organismo sano. Sin embargo, hoy día la mayoría de los alimentos que se venden en las tiendas contienen muchos componentes químicos para conservarlos y extender su tiempo de consumo. Una alimentación con alimentos de origen orgánico, libre de azúcares y grasas saturadas garantizará una piel mucho más bonita y saludable.

Más adelante especificaremos las 11 frutas veraniegas que más beneficios aportan a tu piel.

  • Cosmética de calidad

El bombardeo publicitario para el cuidado facial y corporal pone a nuestra disposición numerosos productos de dudosa calidad. Cuando se paga por un cosmético de calidad, no solo se paga una marca, sino muchas horas de investigación y análisis para tratar problemas específicos.

La calidad de los cosméticos que decidimos utilizar determina en gran manera el estado de nuestra piel, sobre todo a largo plazo.

¿Cuáles son los nutrientes que buscamos?

Una piel sin agua es una piel apagada y tirante. Con el paso de los años, la capacidad de la piel de auto hidratarse disminuye. La producción de sebo se hace menor y la piel va luciendo cada vez más seca. Durante el verano, esta condición se profundiza por el efecto de la exposición a los rayos solares.

Los nutrientes indispensables que buscamos aportar durante el verano para alimentar nuestra piel son los siguientes:

  • Betacaroteno

Considerado un excelente antioxidante. Su función principal consiste en ayudar en la restauración de las células que componen las mucosas y la renovación de las capas más externas de la piel. Las frutas y verduras de color naranja son las que lo contienen en mayor cantidad. Las zanahorias, el mango, el albaricoque y la calabaza son buenos ejemplos de alimentos que aportan betacaroteno.

  • Vitamina C

La tersura y la luminosidad cutánea son quizás los beneficios más conocidos que aporta la Vitamina C a la piel, que también es conocida por activar la producción de colágeno. Se consume en alimentos crudos y aunque son los cítricos los alimentos que más se identifican con esta vitamina, existen muchas otras opciones que garantizan un aporte óptimo, como los kiwis, las fresas, el brócoli o los pimientos.

  • Vitamina E

Este maravilloso antioxidante restaura la humedad de la piel y elimina imperfecciones como pequeñas arrugas y granitos. Participa directamente en el proceso de restauración celular de la piel durante la cicatrización. Las bolsas y ojeras temen al consumo de este nutriente. Las semillas y frutos secos, además de frutas como el aguacate y las hojas verdes como acelgas, col y espinacas, son fuentes ricas en Vitamina E.

  • Vitaminas del complejo B

Este grupo de nutrientes está conformado por 8 vitaminas y está directamente relacionado con la salud y apariencia de las células cutáneas.  La cicatrización, la resistencia a la aparición de manchas y la regeneración celular están directamente relacionadas con el consumo de las vitaminas de este complejo.

Si quieres saber más sobre los beneficios del consumo de vitaminas para la piel, te invitamos a volver a leer el post  7 vitaminas para la salud de tu piel que escribimos en Vine Vera hace unas semanas.

Las 11 mejores frutas de verano para mantener una piel radiante

La naturaleza es sabia. Las frutas y verduras de temporada contienen los nutrientes esenciales que el organismo necesita durante cada estación. Durante el verano, una de las principales necesidades del organismo es la hidratación, por tanto, el aporte de agua es una de las características principales de las frutas estivales.  La sandía, el melón y la fresa son las frutas que más contienen agua en su composición, 94.6%, 92.4% and 89.6% respectivamente.

Mención aparte del contenido de agua que caracteriza a las frutas veraniegas, tiene también el aporte de azúcar de cada una de ellas. Muchas frutas de verano pueden sustituir al azúcar regular en batidos y zumos, gracias a su gran contenido en fructosa. Por ejemplo, el plátano, el melocotón o incluso una buena sandía, pueden sustituir el azúcar que se agrega a algunas preparaciones.

El plátano, el melocotón o incluso una buena sandía, pueden sustituir el azúcar que se agrega a algunas preparaciones.

A continuación, listamos las 11 mejores frutas que aportarán nutrición de calidad a tu piel durante este verano.

  • Aguacate

Esta fruta, utilizada como verdura en algunas culturas, es uno de los ingredientes más saludables que nos regala la tierra. Está compuesto por más de 25 ingredientes como las vitaminas de los grupos A, B.C, E y K y minerales como fósforo, hierro, potasio, magnesio.  Algunas personas consideran el aguacate como la mantequilla vegetal más perfecta. Nutre la piel y su aporte calórico está constituido por grasas consideradas sanas.

La web amiga Cuerpo y Mente nos regala un maravillosos artículo sobre los beneficios de consumir aguacate.

Spreading sesame seeds on top of avocado on toast

  • Albaricoque

Gracias a su alto contenido en betacaroteno, el albaricoque es una fruta que contribuye idealmente en la salud de la piel, las mucosas y el sistema inmunológico. Solo 3 albaricoques contienen más de la mitad de la dosis diaria necesaria de betacaroteno, que posteriormente el organismo transformará en vitamina A. Su aporte de vitamina C también tiene un efecto significativo.

  • Cerezas

Contienen grandes dosis de antioxidantes que además de luchar contra los radicales libres, permiten fijar el agua dentro de las membranas celulares. Otorgan gran luminosidad a la piel gracias a su importante aporte de vitaminas A y C y del complejo B.

  • Ciruela

Esta fruta tiene un alto contenido de pectina, fructosa y azufre, sustancia que combinadas provocan un efecto laxante. Tenemos claro que mantener un intestino limpio de toxinas con una frecuencia de evacuaciones correcta, afecta directamente el estado de la piel. El zumo de ciruela es una fuente concentrada de antioxidantes que, además de combatir los signos del envejecimiento prematuro, ayuda a combatir los problemas de las pieles acnéicas.

  • Frambuesas

Su alto contenido de vitamina C, junto al potasio, magnesio, calcio y ácido fólico (vitamina B9) convierten a la frambuesa en una súper fruta. Las pieles con problemas de granos, espinillas y descontrol sebáceo se ven muy beneficiadas con el consumo regular de frambuesas.

  • Higos

Esta fruta, que curiosamente tiene una piel estriada y frágil, resulta altamente favorecedora para las pieles débiles y sensibles. El psoraleno, una sustancia inhibidora de la reproducción de cierto tipo de células, es un ingrediente altamente utilizado en terapias contra enfermedades de la piel como el vitiligo, el eczema y la psoriasis.

  • Mango

El alto contenido de vitamina A es quizás la característica más importante del mango, además de su sabor dulce y tropical. Las cicatrices y manchas de la piel se ven disminuidas gracias a la acción de esta vitamina, además de proporcionar un extra de luminosidad.

  • Manzana

Con un 80% de contenido de agua, la manzana es una fruta ideal para aportar hidratación a todo el organismo. La manzana es una fruta diurética y que favorece el tránsito intestinal. Estas funciones orgánicas están directamente relacionadas con la calidad y la apariencia de la piel, ya que ayuda a soltar líquidos retenidos y toxinas, ayudando entonces a combatir efectos anti estéticos como las bolsas bajo los ojos, los brotes acnéicos y la celulitis. Su efecto saciante la convierte en un gran aliado en los regímenes alimenticios para perder peso.

  • Melón

Es una de las frutas veraniegas por excelencia. Sus propiedades diuréticas, gracias a su alto contenido de agua, lo convierten en un excelente agente que combate las toxinas y los líquidos acumulados. Además, muchos expertos lo consideran un potente reafirmante, ayudando a que la flaccidez natural de la piel se produzca de la manera más lenta y retardada posible.

  • Papaya

Esta maravillosa fruta está cargada de licopeno, un carotenoide que tiene un poderoso efecto antioxidante. 100 gramos de papaya cubren las necesidades diarias de vitamina C que el organismo necesita para sus funciones y contienen más vitamina C que una naranja.

  • Sandía

¿Quién puede hacerse una imagen de un verano sin sandía? La maravillosa sandía regula las condiciones de producción de sebo, es rica en antioxidantes y vitamina C, lo que la convierte en un aliado ideal para ayudar en las cicatrizaciones de pequeñas heridas y la recuperación post-solar. Por si fuera poco, la sandía estimula la producción de colágeno, dándole a la piel un aspecto más sano y joven.

Cómo conservar las frutas en el verano

El calor del verano puede estropear las frutas y verduras frescas que compramos para consumir. Sin embargo, la nevera no siempre es necesaria. Aquí te dejamos los mejores tips para conservar las frutas y verduras durante la época estival, de manera que sus propiedades nutritivas se mantengan por más tiempo.

  • Separa cada tipo. Cada vegetal tiene un tiempo propio de maduración. Si se dejan todas juntas, algunas madurarán antes o después de lo que les corresponde y, por tanto, sus propiedades alimenticias no se mantendrán al máximo.
  • El frío no siempre es el mejor aliado para algunas especies. Las patatas, ajos, cebollas y tomates se conservan mejor fuera de la nevera en un lugar limpio, oscuro y seco.
  • Congelar. Si ha comprado más de la cuenta, puedes pelar y cortar la fruta y congelarla en bolsas especiales de congelación.
  • Las clásicas conservas. Si tienes más cantidad de la que puedes comer y tu congelador no da abasto, puedes preparar conservas y guardarlas en tarros sellados al vacío en baño de maría. El resultado es un producto que conserva sus propiedades por meses, mientras lo mantengas en un lugar seco y oscuro.

Si quieres saber más sobre cómo conservar las frutas durante el verano, te dejamos el artículo de creativegan.net.

La mejor forma de consumir frutas durante el verano

La mejor manera de aprovechar las propiedades y beneficios del consumo de frutas de temporada es ingiriéndolas directamente a mordiscos o en trocitos. Sin embargo, muchas personas son reacias a tomar frutas precisamente por la pereza que les produce tener que pelarlas y prepararlas. Aquí te dejamos unas formas muy interesantes y originales para consumir frutas conservando todas sus propiedades alimenticias

  • Ensaladas: combina verduras con frutas y obtendrás ensaladas de sabores exóticos. Las fresas, el aguacate, las frambuesas y el melón, suelen combinar muy bien con las verduras.
  • Batidos: internet está repleto de recetas fabulosas para preparar ricos “smoothies” con combinaciones de fruta, poca o ninguna agua y cero azúcares añadidos.
  • Salsas de frutas: cocidas o crudas y aderezadas con especias, las salsas de frutas son ideales para acompañar ciertos platos de carnes.
  • Helados y yogures: mezcla la fruta y congela el producto en hieleras o en recipientes especiales para hacer helados. Si utilizas yogurt, el resultado será fabuloso.

El consumo de frutas es indispensable para mantener una salud equilibrada. Cada estación nos regala las variedades que contienen los nutrientes que el cuerpo necesita para mantenerse en forma. La piel es el reflejo de la salud general del individuo, por tanto, tener una salud óptima se traducirá en una piel mucho más radiante.