12 hábitos para comenzar el Año Nuevo manteniendo tu enfoque y alcanzando tus objetivos

Es común estrenar las fechas de un Año Nuevo con unos kilos de más y varios propósitos aún sin cumplir provenientes de períodos anteriores. Los excesos de las fiestas, por más que intentemos evitarlos, suelen rebasar nuestros límites. El cuerpo se resiente: se nota la falta de descanso, la piel luce apagada y comienza a rondar el gusanillo de la ansiedad. Pronto se volverá a la rutina y apetece cambiar un poco la manera de hacer las cosas.

Las vacaciones o días de descanso permiten, aunque pocas veces no demos cuenta, que nuestra mente divague y alcance otros pensamientos que la rutina diaria mantiene apartados. Proyectos, deseos, oportunidades e ideas, entre otros, florecen en los días que nos levantamos más tarde, o nos encontramos con gente que no vemos a diario, o hacemos cosas distintas y contemplamos un mundo que va más allá de nuestro día a día.

Es normal sentir un poco de ansiedad los primeros días de un Año Nuevo. Se recomienda no exprimir al máximo los días post celebraciones. Es necesario encontrar tiempo para el descanso.

Lo ideal es tomarse un par de días antes de la vuelta a la rutina (trabajo, estudios) y dormir (las siestas también son válidas y muy beneficiosas), realizar algún régimen corto desintoxicación para ayudar al cuerpo y la piel a depurar las toxinas y grasas que se han consumido en exceso, y también para tomar nota no solo de los objetivos que se pretenden conseguir durante el año que se estrena, sino del cómo se van a alcanzar esos objetivos.

DIFERENCIA ENTRE PROPÓSITO Y HABITO

Los propósitos son los deseos firmes, que incluyen la determinación de conseguir un objetivo planteado. Los hábitos son esas pequeñas acciones que se convierten en rutina y que nos ayudan a mantenernos enfocados en el objetivo final.

La voluntad es el deseo interior que nos mueve a alcanzar los objetivos. La voluntad es finita, por lo que necesita de hábitos y rutinas que permitan mantener controlado el avance en los proyectos.

El Instituto de Investigaciones Estadísticas Statistic Brain, con sede en Los Ángeles, California, explica que en la primera semana del Año Nuevo, un 72.6% de las personas suele mantener sus propósitos activos, pero pasados 6 meses solo un 44.8% se mantiene sin abandonarlos.

Statistic Brain, también revela que el Top Ten de los Propósitos de Año nuevo para 2017 fue el de perder peso, con un 21.4% de participación sobre los demás objetivos que se plantearon los americanos para ese año.

Y es que perder peso y alimentarse mejor ha liderado las listas de propósitos de año nuevo muchas veces.  El problema es que se empieza con una determinación importante tras las fiestas decembrinas, pero conforme pasa el tiempo, no se cambian los hábitos ni se entrena la voluntad para mantenerse enfocado en el objetivo. Cambiar la alimentación paulatinamente e incorporar el ejercicio semanal son cuestiones elementales para conseguir ese objetivo.

Los hábitos fuertes se construyen sobre la base de rutinas y con control periódico. De ahí la importancia que los objetivos que se planteen sean medibles, reales y alcanzables.

Las rutinas son tareas o acciones repetitivas y planificadas que se realizan periódicamente para conseguir alcanzar objetivos a corto y mediano plazo.

Ilustremos con un ejemplo bastante significativo:

  • Empezar introduciendo pequeños cambios: establecer metas medibles, alcanzables, claras y en poca cantidad, por ejemplo: no acostarse ni una sola noche sin desmaquillarse y limpiar el rostro. Este simple gesto aportará resultados en menos de dos semanas y será más fácil adquirir el hábito para tener una piel saludable.
  • Tras un hábito incorporado sólidamente, establece mejoras.  Ya has comprobado los beneficios de seguir un cuidado diario de la limpieza de tu piel. Incorporar una exfoliación semanal o un tratamiento estético cada mes o dos meses será mucho más sencillo cuando sabes los beneficios que realmente estás obteniendo.
  • Tú eres responsable de tus actos. Ten siempre presente que cualquier falta en el camino, es únicamente tu responsabilidad, así que intenta no poner excusas para continuar.
  • Encuentra los detonadores de tu voluntad. Establece cambios conexos con tu objetivo, por ejemplo, incorporar un zumo o batido de frutas naturales a diario para que además de tu piel, todo tu cuerpo te lo agradezca. Irás descubriendo conexiones fascinantes.
  • Mantente enfocado. La única manera de controlar los resultados es estableciendo pequeñas metas medibles y alcanzables. En este caso puedes tomar fotografías periódicas de tu rostro y ver cómo ha mejorado en un período determinado.
DESPÍDETE DE LO NEGATIVO

apple vs donut

Adquirir hábitos para conseguir propósitos requiere no solo incorporar rutinas beneficiosas, sino también despedirse de las costumbres negativas.

Dejar de fumar es otra de las resoluciones de Año Nuevo que la gente suele tomar muy a menudo. Puede ser que abandonar los malos hábitos sea más difícil que incorporar uno nuevo, ya que los primeros forman parte del día a día, crean vínculo, y en algunos casos adicción. No te desanimes si ves que requieres ayuda profesional o colectiva para darte ánimos. Muchos grupos de ayuda han servido para proporcionar el ánimo necesario para dejar adicciones, encontrar nuevos métodos, sentirse comprendido y no único, y lograr el objetivo.

El tabaco, el alcohol y las reacciones impulsivas suelen liderar la lista de los “No Más”, y últimamente empiezan a resonar los grupos de ayuda colectiva para abandonar el desorden y aumentar la efectividad.

REALIZA UNA LIMPIEZA DE TU CUERPO Y DE TU ENTORNO

thoughtful girl on wardrobe floor

Se recomienda hacer un plan sencillo de desintoxicación al iniciar el Nuevo Año. Un ayuno a base de solo frutas y hortalizas será de gran ayuda para tu organismo en general. Procura consumir zumos y batidos de verduras crudas y mucha agua durante un par de días. La hidratación es indispensable para la limpieza post fiestas.

Agua, agua y más agua para limpiar tu organismo después de fiestas. Intenta consumir agua baja en residuos sólidos y di adiós a las bebidas carbonatadas y con azúcares al menos por 3 días.

Esta época de inicio de fechas es también buena para hacer limpieza de armarios, productos de belleza y aseo caducados o en desuso, ropa y zapatos que no se hayan utilizado en los últimos 2 años. Existen métodos rápidos para desechar, limpiar y ordenar nuestro entorno en poco tiempo, todo es cuestión de informarse. Acumular cosas inservibles, que no nos brindan felicidad o que mantenemos por compromiso solo aumentan la ansiedad. Recuerda: menos, es más.

Si no tienes idea de cuáles cambios puedes introducir en tu día a día para alcanzar los propósitos más comunes de Año Nuevo, aquí te dejamos 12 propuestas sencillas para que empieces a alcanzar objetivos:

Hábitos para una piel radiante

woman removing makeup with cotton pad

  1. Planifica una rutina de limpieza diaria fácil y rápida de seguir. Incorpora productos de uso múltiple como aguas micelares, cremas con varios efectos como protección solar para el día e hidratación en un solo producto. Intenta tener todo a mano y en orden.
  2. Deshazte de productos de cuidado de la piel y maquillaje antiguos, caducados o que ya no uses por cualquier motivo. Adiós a las máscaras secas, los cepillos sin hebras, los lápices de colores imposibles, las lacas de uñas resecas. Tira lo viejo y reemplaza solo lo necesario.
  3. Cuida la calidad. Una laca de uñas de moda puedes comprarla porque te cueste barata, pero no debes hacer lo mismo con una crema hidratante, un protector solar o una base de maquillaje. Lo barato puede salirte muy caro.

Hábitos para cuidar tu físico

  1. Hidratación total. Toma nota del agua que consumes a diario y asegúrate de llegar al litro y medio o 2 litros por día. Una buena idea es llevar contigo botellas de agua mineral de 500cc y llevar la cuenta de cuántas consumes. Te sorprenderás de lo fácil que resulta llegar al objetivo.
  2. Incorpora un zumo o batido de frutas naturales al día. Si no tienes tiempo de hacerlos en casa, muchos supermercados están llenando sus neveras con batidos listos para abrir y consumir. Planifica comprar uno para cada día y los resultados no tardarán en aparecer. Eso sí asegúrate de que sus ingredientes sean 100% naturales y no de concentrados de frutas.
  3. Media hora diaria de ejercicio ligero para comenzar si no estás habituado a hacer deporte. Si el tiempo es tu problema, pues bájate 2 paradas antes de llegar al trabajo y camina ese trecho. Sube por las escaleras en vez de por el ascensor. Toda actividad cuenta para quemar calorías, generar antioxidantes y subir los niveles de energía. Si ya tienes el deporte incluido en tu vida, incorporar nuevas rutinas de entrenamiento o probar un deporte nuevo, puede dar un nuevo aire a tu gusto por ejercitarte.

Hábitos de productividad

woman holding lightbulb while working at desk

  1. Levántate 15 minutos más temprano y organiza mentalmente tu día. Puedes dejar una libreta y un lápiz a mano, o la aplicación de notas de tu celular para apuntar las cosas más importantes. Llevar una agenda, aunque no te creas que eres una persona muy ocupada, te hará tomar conciencia de todo el tiempo que desaprovechas a diario.
  2. Establece horarios para las tareas más rutinarias. Por ejemplo, poner lavadoras los martes y viernes, hacer la compra un día específico a la vuelta del trabajo, limpiar la cocina cada noche después de cenar y tirar la basura, son pequeñas metas fáciles de mantener y que brindan resultados casi inmediatos.
  3. Establece prioridades. Cada uno tiene un estilo de vida distinto. Probablemente el año que comienza lo tendrás más ocupado con ese máster que piensas hacer, o tienes un nuevo proyecto de trabajo que te quitará más tiempo, o planteas agrandar la familia, o mudarte de casa. Todos son proyectos que necesitarán una reestructuración de tus rutinas. Planifica los tiempos necesarios para llevarlos a cabo y que no te lleguen de sorpresa. Puedes utilizar un planificador semanal o mensual y colgarlo en un lugar visible para mantener tus objetivos siempre presentes.

Hábitos sociales:

  1. Amplía tu entorno. Puede que no seas una persona a quien le guste tener muchos amigos, pero salir de casa siempre es una buena opción. Desayunar fuera de casa una vez por semana y hacer la compra en tiendas locales en vez de grandes superficies, son buenas ideas de acercarse a la gente que te rodea.
  2. Aprende algo nuevo. Si no tienes tiempo, debes saber que existen muchas plataformas que brindan cursos online para infinidad de actividades como escribir, pintar, decorar, ser voluntario, ordenar tu espacio y tu vida, tejer y cualquier cosa que se te pase por la cabeza.
  3. Deja que la tecnología te ayude. Si bien la tecnología nos ha alejado de socializar cara a cara, también nos ha acercado a nuevas personas afines. Existen multitud de grupos globales donde puedes encontrar apoyo para cumplir tus proyectos: gente que tiene tus mismos objetivos y se brinda apoyo a pesar de las distancias. Además, también puedes encontrar múltiples herramientas de apoyo como organizadores, tablas, agendas y muchas otras aplicaciones para poder organizar tus objetivos y mantenerte enfocado.

Recuerda:

  • Ofrecerte recompensas por cada objetivo alcanzado: un día libre al mes para comer lo que se te antoje o en tu restaurante favorito, una sesión de relax o un masaje, una pequeña escapada, o esa chocolatina que has eliminado de tu dieta definitivamente pero que merece la pena disfrutar tras conseguir una de tus metas.
  • Revisar tus objetivos periódicamente para verificar que vas avanzando. Por eso es importante que los objetivos sean cuestiones medibles y alcanzables. El control es necesario para verificar si se necesitan hacer cambios en alguno de los hábitos.
  • Permítete equivocarte. Ser demasiado inflexible solo puede traerte frustración. Revisa tus objetivos para ver si son poco reales y rebaja tus expectativas si fuera necesario.
  • Incorpora la meditación, la relajación y los momentos de soledad en tus rutinas. Comienza regalándote momentos solo para pensar en el presente al menos una vez por semana.   Verás cómo tú mismo empiezas a hacer más tiempo para repetir esta experiencia y estar a solas con tus pensamientos.

El maestro de la divulgación científica en España, Eduard Punset, nos regala en uno de los artículos que escribe semanalmente para la revista XLSemanal, una frase tan cierta como pragmática:

“El sueño de vivir para siempre es una expresión de nuestro instinto de supervivencia.

Tomen nota: velar por unos hábitos más sanos y menos esclavos nos regala años”

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¡Muy Feliz y Exitoso 2018!

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