7 frutas que debes consumir para tener una piel envidiable

Smiling woman cutting up a pineapple

Las frutas son alimentos imprescindibles en una alimentación saludable. Además de proporcionar azúcares que se transforman en energía, son ricas en diversas vitaminas y agua, elementos indispensables para mantener en marcha el organismo.

La piel, ese gran órgano protector de nuestro cuerpo, obtiene diversos beneficios del consumo y uso de las frutas. Por ejemplo, al tener un altísimo porcentaje de agua en su composición, las frutas favorecen la hidratación corporal. Algunos expertos aseguran que consumir de 2 a 3 tajadas grandes de sandía o melón, podría equivaler a beberse un vaso de agua.

Lamentablemente, la rapidez e inmediatez que exige la vida moderna facilita que el consumo de frutas y otros alimentos frescos disminuya. De hecho, el diario español El Mundo concluye tras la publicación de un estudio promovido por una famosa cadena de auto mercados europeos, que en España solo un 11% de españoles consume las 5 porciones de fruta y verdura diarias recomendadas.

Este dato es alarmante. Eso podría explicar el aumento de enfermedades como la diabetes, la hipercolesterolemia, la obesidad y otras enfermedades relacionadas con la nutrición. 

Valores alimenticios y nutricionales de las frutas

La composición de las frutas puede variar enormemente en función de su tipo y tiempo de maduración. En la mayoría de las frutas, el agua es el componente común. En promedio, el agua corresponde a un 80% de la composición de la fruta.

Las frutas son reconocidas nutricionalmente por su:

Valor energético: básicamente lo determina el contenido de azúcares que contenga la variedad del fruto. Los azúcares presentes en las frutas pueden ser la fructosa, en mayor medida y la glucosa y la sacarosa, entre otros azúcares presentes en menor cantidad. Los azúcares son considerados hidratos de carbono simples. Algunas frutas pueden presentar un porcentaje variable de almidones, o hidratos de carbono complejos, como el plátano. Estos azúcares y almidones, es decir hidratos de carbono, proporcionan energía para los procesos orgánicos. Otras frutas como el coco o el aguacate, basan su valor energético en su contenido graso, que es bastante más alto que su contenido en azúcares o almidones. 

Valor Proteico: las frutas contienen un bajo valor proteico, menos de 1%. Los aminoácidos son compuestos orgánicos que se combinan para formar las proteínas. No los produce el cuerpo y por eso deben ser introducidos en la alimentación. Existen 10 aminoácidos esenciales para el organismo: leucina, isoleucina, valina, treonina, triptófano, metionia, lisina, fenilalanina, histidina y arginina. Cuando una proteína contiene todos los aminoácidos, se considera de alto valor biológico. En las frutas, las proteínas se consideran de bajo valor biológico. Los cítricos, plátanos, melón, aguacate y los frutos secos contienen algunos de los aminoácidos esenciales. Por ello, combinar las frutas es lo más recomendable para asegurar un suministro regular de aminoácidos a nuestro cuerpo.

Valor Vitamínico: este es quizás el valor más llamativo de las frutas. Podemos encontrar diversos tipos de vitaminas según la fruta. En mayor cantidad proporcionan la vitamina C y la provitamina A, y en menores cantidades las del grupo B y otros tipos. Las frutas más ricas en vitaminas son las que se cosechan en el verano, las más coloreadas y las que maduran al sol.

Curiosidad: En un mismo árbol, serán más ricas en vitaminas las frutas que se encuentren en las zonas más expuestas a la luz solar, como las que están en la cúspide del árbol, y las de su exterior que se encuentren orientadas al sur.

Colourful citrus slices

Otros valores: las frutas son ricas en minerales como el potasio y magnesio, indispensable para la función nerviosa y muscular. Muchas frutas son ricas en pectinas, un tipo de fibra soluble que favorece el tránsito intestinal y ácidos orgánicos que favorecen la función de coagulación de la sangre y protegen de las inflamaciones. También los polifenoles y el licopeno son antioxidantes presentes en las frutas. Los antioxidantes, como hemos explicado en artículos anteriores, juegan un papel importante frente al envejecimiento celular.

Con esto queda claro el valor nutricional de las frutas en nuestro organismo. Pero ¿Cuáles son los aportes específicos del consumo variado de frutas para nuestra piel?

Podemos resumir los beneficios del consumo de frutas en nuestra piel en los siguientes:

  1. Depuran el organismo, favoreciendo la eliminación de toxinas. En consecuencia, afecciones como la temida celulitis, erupciones cutáneas y algunos tipos de dermatitis (no atópicas) pueden mejorarse con el consumo de fruta de calidad.
  2. Mejoran el tránsito intestinal. Mantener unas vías digestivas y unos intestinos limpios se traduce en una mejor absorción de los nutrientes y en una piel limpia.
  3. Aseguran la hidratación del organismo. La cantidad diaria necesaria de agua al día puede complementarse con el consumo de frutas. La sandía y el melón aportan mucha más agua que cualquier otra fruta.
  4. Mejoran la digestión, lo que garantiza una mejor absorción de proteínas y la disminución de procesos inflamatorios internos y externos.
  5. Tienen un efecto saciante y diurético. Nos sentimos más llenos con menos calorías y la activación renal favorece la eliminación de líquidos. La piel luce mucho más lisa.
  6. Son ricas en antioxidantes, lo que favorece la lucha contra el envejecimiento prematuro.

La fruta es mejor si es de temporada

La naturaleza es muy sabia. En cada temporada se producen las frutas y verduras más necesarias para el organismo. ¿Te habías parado a pensar en ello? 

  • Por ejemplo, en el verano necesitamos un mayor aporte de agua y líquidos para reponer las pérdidas de hidratación provocadas por el calor y la exposición al sol. Pues es justo en el verano cuando se producen las mejores sandías y melones. 
  • Durante el invierno necesitamos una mayor dosis de vitamina C para poder hacerle frente a los resfriados y catarros. A partir de noviembre, los cítricos empiezan su desfile de variedades: naranjas, clementinas, mandarinas, pomelos, limones y otros cítricos llenan la tierra con su dulce acidez.
  • Consumir fruta de temporada favorece los cultivos naturales de estación y ecológicos y reduce emisiones de CO2 ya que, el transporte de las frutas se disminuye al consumirse lo que se produce localmente. 
  • Se evita la proliferación de monocultivos que agotan la tierra y sus propiedades.

La fruta: ¿mejor pelada o con piel?

Desde hace unos años ha aumentado una especie de miedo a la contaminación con pesticidas y plaguicidas durante la cosecha y transporte de las frutas y verduras. Los controles sanitarios en los países desarrollados son muy estrictos en cuanto a la distribución de los alimentos frescos, por lo que por ese lado podemos estar tranquilos: difícilmente vamos a envenenarnos por consumir frutas y verduras sin pelar.

Unknown woman peeling an apple

De hecho, la cáscara de los alimentos contiene fibras y vitaminas que a veces no se encuentran en la pulpa del ingrediente. Por ejemplo, en las manzanas el contenido de vitamina C es mayor en su cáscara que en su pulpa. Lo mismo sucede con la fibra y otro tipo de vitaminas en otras variedades de fruta.

En las manzanas el contenido de vitamina C es mayor en su cáscara que en su pulpa

Naturalmente, existen frutas cuya piel no puede consumirse como la piña, el aguacate, el melón o la sandía. 

Los alimentos provenientes de cultivos ecológicos, muy populares en esta época, suelen resaltar entre sus propiedades la ausencia de pesticidas y plaguicidas durante el cultivo, cosecha y transporte del producto. Esto resulta muy favorable si se pretende consumir la cáscara de las frutas.

Siempre será necesario, sean ecológicas o no, lavar cuidadosamente las frutas y vegetales que se vayan a consumir con cáscara. Existen soluciones especiales para desinfectar y eliminar restos orgánicos y químicos que pueden ser perjudiciales. El vinagre natural es un buen ejemplo de ello. Lavar las piezas de fruta antes de pelarlas en una solución con vinagre de mesa y agua puede eliminar cualquier bacteria o resto químico perjudicial.

También se recomienda eliminar con un cuchillo las partes muy maduras, hendidas o golpeadas antes de consumir la pieza.

Comprar la fruta pelada puede ser riesgoso si no se ha respetado la cadena de frío y de contaminación cruzada. Por eso siempre es recomendable que la piques y la cortes en casa.

El consumo de frutas ¿antes o después de las comidas?

En España la costumbre de consumir la fruta después de las comidas está muy extendida. La fruta, una vez que se ha ingerido no tiene un proceso de digestión muy largo. Aproximadamente 30 minutos después de ingerirse, las frutas pasan directamente al intestino delgado donde terminan de descomponerse para que sus nutrientes sean más fáciles de absorber.

Para evitar entorpecer esta fácil y rápida ventaja nutritiva, se recomienda consumir la fruta después de 2 a 3 horas tras una comida principal y no consumir ningún otro alimento hasta pasados 45 minutos.

7 Frutas que favorecen la belleza de la piel

Ahora sí que ha llegado el momento de revelar las frutas más beneficiosas para conseguir una piel radiante y bonita:

  1. Fresa: rica en vitaminas A y C y minerales como el calcio, yodo, hierro, zinc o potasio, es una fruta depurativa y energizante. Contiene una gran cantidad de antioxidantes por lo que, además, es muy utilizada en productos de belleza para primeras arrugas y su poder astringente se utiliza para tratamientos anti acné.
  2. Naranja: este cítrico por excelencia es un gran portador de vitamina C, uno de los más poderosos antioxidantes hasta ahora conocidos. Igualmente, la naranja contiene altas dosis de betacaroteno, ácido fólico, potasio, magnesio, calcio y colágeno. Este último es responsable de la conexión entre los tejidos y de la tersura de la piel. 
  3. Kiwi: muchos expertos coinciden que el kiwi es la fruta que contiene más vitamina C. Su poder astringente y desinfectante lo hace muy recomendable para la piel grasa. El kiwi en ayunas funciona como gran ayudante en casos de estreñimiento ocasional.
  4. Limón: junto a la naranja, es el cítrico por antonomasia. Su alto poder se atribuye a la vitamina C que aporta en cada fruto. Además, se le conceden propiedades blanqueantes, aunque es altamente fotosensibilizante. No se recomienda la exposición al sol después de colocar mascarillas, lociones, cremas o cataplasmas que contengan limón u otros cítricos, ya que existe un grave riesgo de sufrir manchas y quemaduras.
  5. Plátano: con su alto contenido en vitamina A y C, además de potasio y fósforo, el plátano se considera una fruta altamente nutritiva y saciante. Contiene gran cantidad de almidón, lo que la hace más calórica en relación a otras frutas que solo contienen agua. Es ideal para las pieles maduras por su alto poder revitalizante.
  6. Piña: la piña es la fruta diurética por excelencia. Está muy indicada en casos de tratamiento anticelulítico y de adelgazamiento. Contiene mucha agua, altas dosis de vitamina C y mucha fibra, por lo que la eliminación de toxinas está asegurada.
  7. Aguacate: este maravilloso fruto es rico en grasa insaturadas, aceites vegetales y vitamina D. Hace maravillas con la piel seca y envejecida. Sus aceites naturales son ricos en potasio y cobre, lo que lo convierten en un antioxidante poderoso. Si tienes la piel extremadamente seca, te convendría leer el post de Vine Vera sobre la piel seca y escamosa, que publicamos hace un par de semanas.

Vine Vera es una marca reconocida que estudia a fondo las propiedades de los activos naturales más poderosos de la naturaleza, como el Resveratrol, para ofrecer soluciones verdaderas a los problemas más comunes de las pieles actuales. Muchos de sus ingredientes activos provienen de las frutas. Puedes leer aquí la descripción de los ingredientes activos más importantes utilizados en la composición de los productos de Vine Vera.

Mascarillas caseras a base de frutas para revivir tu piel

Las vitaminas, minerales y nutrientes de las frutas no solo se pueden ingerir en forma de alimentos. Las mascarillas naturales o la adición de frutas a tus tratamientos cosméticos suele ser una buena alternativa para seguir aprovechando sus propiedades de manera tópica.

Mascarilla de aguacate para regenerar la piel después del sol

Si se te ha pasado la mano con la exposición solar, cosa bastante grave, por cierto, una mascarilla a base de pulpa de aguacate maduro, yogurt natural y unas gotas de aceite de oliva, calmará tu piel y reducirá los daños. Es importante que, si las quemaduras resultan graves y no presentan mejoría tras unas horas, consultes con un médico especialista.

Mascarilla antiacné de plátano, miel y limón

Un plátano maduro triturado, 2 cucharadas de miel y unas gotas de limón harán maravillas en las pieles acnéicas. No la dejes reposar por más de 20 minutos y no tomes el sol directamente sobre la piel tratada en las horas siguientes. Utiliza un protector solar SPF50 para evitar las manchas, ya que el limón fotosensibiliza la piel.

Mascarilla purificante de fresas

Tritura un par de fresas con unas cucharadas de yogurt y una cucharada de harina de avena, Mezcla hasta obtener una especie de pasta suave y aplica sobre el rostro limpio. La fresa tiene propiedades exfoliantes. Tu piel quedará purificada y con sensación de frescor tras aplicar esta mascarilla.

Mascarilla de naranja y miel para iluminar la piel

Mezcla el zumo de media naranja con 2 cucharadas de miel y aplica sobre el rostro limpio. Retira con un algodón y agua tibia y aplica un protector solar si aún es de día.

FRUTOTERAPIA: UNA ALTERNATIVA MÁS QUE SALUDABLE

La frutoterapia es una terapia que consiste en aumentar el consumo de frutas variadas para mejorar la salud y prevenir enfermedades. Es importante que sepas que ninguna dieta saludable dejará de lado algún alimento para servirse exclusivamente de otros. La frutoterapia forma parte de las técnicas para incorporar a la vida diaria elementos saludables a la alimentación, sin dejar de lado otros grupos alimenticios.

Uno de los objetivos de esta terapia es eliminar por completo el consumo de zumos y bebidas refrescantes procesadas. Para ello los siguientes pasos forman parte de un buen comienzo:

  • Consumir al menos 5 piezas de fruta al día.
  • Consumir las frutas con el estómago vacío:  de 2 a 3 horas después de una comida principal o en ayunas.
  • Sustituir las bebidas refrescantes por zumos naturales o aguas afrutadas de manera natural. 

Recuerda que una alimentación balanceada y con elementos de calidad es indispensable para un funcionamiento óptimo del organismo. Tu alimentación se reflejará en tu estado de salud y la apariencia de tu piel. Eres lo que comes.