Contouring: conviértete en una experta paso a paso

Si te apasiona todo lo relacionado con el cuidado de la piel, maquillaje y estilismos, seguramente habrás oído hablar del contouring con bastante frecuencia. Esta técnica de maquillaje, que consiste en resaltar los contornos de las líneas del rostro, regresa para quedarse. Y cuando decimos que regresa es porque existen evidencias de que ya a mitad del siglo XX se utilizaba el llamado visajismo, que viene a ser el nacimiento de este método de maquillaje que arrasa entre las celebrities. Y es que basta que alguna famosa aparezca en pasarela y revele los últimos trucos de maquillaje, estilismo o estilo de vida para que se cree una tendencia.

Contouring ¿qué es exactamente?

El contouring es una técnica de maquillaje que se utiliza para definir las facciones del rostro. Su objetivo principal es resaltar las líneas más favorables y disimular las menos perfectas según la forma de cada uno. La forma de cada cara es única, de hecho, es lo que permite distinguirnos a primera vista. Haciendo distinción entre los diversos tipos de formas faciales, es decir, rostros redondos, ovalados, triangulares o cuadrados, el contouring define las líneas más expresivas valiéndose de juegos de colores en tonos piel que van desde los más claros a los más oscuros. Difuminar las líneas marcadas es primordial para conseguir el efecto que se busca. Nada de rayones ni marcas. 

Naturalmente, para poder conseguir el efecto deseado, tanto los productos utilizados como los utensilios de aplicación deben ser de máxima calidad. Recuerda que tu piel reconoce la calidad de todo lo que aplicas sobre ella. Si vas a apostar por esta técnica, debes hacerte con los productos más adecuados a tu tipo de piel y con los utensilios correctos para poder obtener el resultado que esperas.

Sigue leyendo para saber más sobre los principios básicos del contouring y aprender a sacar el mayor provecho a las líneas naturales de tu rostro.

Orígenes del contouring

Quizás sea el arte del visajismo lo que más se parezca al contouring de hoy día. Este arte toma su nombre de la palabra francesa visage, que en castellano significaría rostro. Claude Juillard es el estilista a quien se le atribuye la fundación de la teoría del visajismo a finales de los 70. Se conoce que, tras observar que las clientas de las peluquerías salían descontentas después de las sesiones a pesar del trabajo impecable que recibían en sus cabellos, descubrió que el problema se debía a que no se tomaban en cuenta ni el tono de piel ni las formas del rostro al momento de arreglar las melenas.

London, United Kingdom -02-12-2014: Madame Tussauds wax museum, Audrey Hepburn. Audrey reached the pinnacle of her career when she played Holly Golightly in the legendary film Breakfast at Tiffany's.

SariMe / Shutterstock.com

El tomar en cuenta las distintas líneas y formas de rostro para un trabajo de arte y belleza se extrapoló al maquillaje. Aunque ya, mucho antes de que el visajismo se estableciese como teoría, actrices como Marlene Dietrich o Audrey Hepburn eran famosas por utilizar un maquillaje dedicado que resaltara sus preciosas líneas faciales con luces y sombras, que se veían afectadas por los focos de las cámaras. Sin embargo, sus secretos no trascendían los estudios de filmación y se mantuvieron en secreto hasta hace unas décadas.

Los conceptos de luz y sombra también se empleaban en las representaciones teatrales de la antigüedad y esta semilla es la que sigue germinando hasta perfeccionarse hoy día en lo que conocemos como contouring.

Principios básicos del contouring

  • Identifica la forma de rostro y estudia tus facciones. Sí, quizás no tengas la forma de rostro que pensabas o que al menos querías tener, pero he ahí la belleza de la diversidad. Si no tienes idea de cuál es tu tipo de rostro o tienes dudas de ello, te invitamos a leer el artículo Tipos de rostros de mujer, que encontrarás en el blog de TrendyPills.
  • Trabaja sobre un cutis perfectamente limpio e hidratado. Con este paso te asegurarás de eliminar excesos de grasa, piel muerta o restos de maquillaje anterior. Además, al hidratar la piel la preparas para estar elástica, lisa y lista para recibir los productos que vayas a aplicar.
  • Ubica las zonas de luz y de sombra. Los tonos oscuros se aplican dónde van las sombras como la mandíbula, bajo los pómulos, el mentón, las sienes y a los lados de la nariz. Una línea más marcada definirá más profundamente la estructura facial.
  • Difuminar, difuminar y difuminar. Las líneas y trazos marcados están prohibidos.
TIP: Si eres novata con el contouring, te será más fácil comenzar con productos en crema o lápices tipo creyón.

Los indispensables del Contouring

Si quieres iniciarte en esta técnica de maquillaje para sacarle mayor partido a tus facciones, no necesitas un arsenal de maquillaje. Contrario a lo que se piensa, aplicar el contouring es más simple de lo que parece, lo que no quiere decir que sea sencillo. Deberás seguir los principios básicos anteriores y una vez que estés lista, solo necesitarás los siguientes tres elementos indispensables para empezar a maquillarte como una profesional.

Ten en cuenta que la práctica hace al maestro, por lo que no te desanimes si en el primer intento no logras los trazos o el efecto que buscabas. Debes aprender a combinar texturas y tonos hasta conseguir el resultado deseado.

En cualquier caso, los elementos esenciales para el contouring son:

  • Base correctora. Para dar a la piel el tono uniforme y convertirla en el lienzo necesario para maquillar. Busca un tono lo más parecido a tu piel. Procura que sea de textura ligera pero que cubra imperfecciones. Puedes ayudarte de un corrector de un tono más claro que tu piel para las manchitas y ojeras.
  • Iluminador. Un tono más claro que tu piel para resaltar y destacar las zonas donde lo apliques. Podrás encontrar iluminadores en diversos formatos como en polvo, en lápiz, en crema o líquidos.  Cada tipo se aplica de manera diferente. Por ejemplo, los iluminadores en polvo deben aplicarse con una esponja en las zonas más grandes y extensas, pero al llegar a los párpados, lo mejor es aplicarlo con un pincel o con los dedos. Los iluminadores líquidos y en crema pueden igualmente aplicarse con una esponja o con los dedos para facilitar su extensión. Debes ser comedida al usar el iluminador, un exceso del mismo podría hacer parecer que la zona está sudada, con brillos o grasosa. Difuminar correctamente minimiza este riesgo.
  • El tono oscuro. Con este elemento marcarás todas aquellas zonas que deseas disimular. Por lo general se utilizan tonos bastante más oscuros que el resto de tonalidades empleadas en la paleta de maquillaje. Las tonalidades bronce o marrón oscuro son las más recomendadas. Puedes adquirir estos tonos en los mismos formatos que el iluminador (en polvo, crema, lápiz o líquidos) y aplicarlos de igual manera.

Adicionalmente puedes hacerte con

  • Tono de blush o rubor.
  • Brochas, esponjas y pinceles adecuados al formato de los productos. 
Los tonos mate son mejores para el día. Los  beis y marrones suelen ser los más versátiles.

Contouring paso a paso

Cuando ya finalmente comprendes los principios básicos de la técnica y te haces con los productos y el material necesario, estás lista para realzar lo más bonito de tu cara.

Sigue estos pasos y los siguientes pasos para convertirte en una experta:

  • Prepara el cutis. Limpiar e hidratar son pasos elementales en cualquier rutina de belleza ya sea para maquillar o desmaquillar. Se trata de eliminar impurezas, restos de productos anteriores, maquillaje o cualquier elemento ajeno a la piel y seguidamente proporcionarle la hidratación perdida con la crema, gel o loción de tu preferencia. En Vine Vera la Colección Resveratrol Moscato es la más indicada para todo tipo de piel. Originalmente creada para pieles sensibles, esta colección incluye un limpiador, una crema hidratante, y suero y crema para el área de los ojos que pueden ser utilizados por casi todos los tipos de piel para prepararse para un contouring perfecto.
Luego de limpiar e hidratar, extiende una base de maquillaje lo más parecida al tono de tu piel para unificar el tono. Ya tienes la piel lista para comenzar a dibujar las líneas del contouring.
  • Aplica el tono oscuro. Dibuja líneas oscuras en las zonas que desees esconder. Según tu tipo de rostro dibujarás las líneas que correspondan:
  1. Rostro Cuadrado: dibuja con lápiz oscuro el nacimiento del cabello, encima de las sienes, la mandíbula y bajo los pómulos.
  2. Rostro de diamante: dibuja la línea oscura justo bajo el pómulo hacia la sien.
  3. Rostro Ovalado: marca bajo los pómulos en dirección a las orejas y en la línea del cabello justo donde marcan tus sienes.
  4. Rostro de triángulo invertido: la línea oscura deberá bordear la línea del cabello en la frente y también marcar debajo de los pómulos, con dirección hacia las orejas y un toque justo en la barbilla.
  5. Rostro Redondo: debes marcar las sienes y los laterales de la frente, la línea bajo los pómulos y sobre todo la línea de las mandíbulas.

  • Aplica el iluminador. Básicamente en cada tipo de rostro y dependiendo del acabado que desees dar deberás iluminar el triángulo que se forma en el entrecejo, el hueso nasal, las ojeras y la barbilla.
  • Difuminar. Este es el paso estrella y que define la técnica del contouring. Difuminar con esponjas y pinceles, mezclando las texturas y los colores. Difuminar para que los colores se compenetren y aparezca el ansiado efecto luz sombra. Nada de pegotes ni líneas definidas.
  • Aplica rubor en las mejillas con un pincel o brocha específico. Procura aplicar la cantidad justa y no sobrepasarte,
  • Fija los productos aplicados. Una vez que has difuminado, matizado y aplicado el rubor, llega el momento de fijar los productos para garantizar que el sudor, los movimientos faciales y los roces no estropeen el trabajo conseguido. Aplica un poco de polvos traslúcidos para fijar el color y el efecto difuminado. De esta manera lograrás disfrutar por un mayor tiempo los efectos del contouring.

5 errores que debes evitar con el contouring

Y ahora que ya sabes cómo aplicar el contouring te vamos a contar los 5 errores más comunes de esta técnica para que los mantengas a raya y siempre luzcas perfecta:

  1. Elección equivocada del tono. Elegir el tono oscuro muy por encima del tono original de tu piel da como resultado unas facciones muy duras y poco estéticas. Lo ideal es elegir un tono, como máximo 2 veces más oscuro que tu piel y nunca más de ello.
  2. No acertar en la textura de los productos. Ya sabemos que los tonos oscuros son para dar sensación de sombra y profundidad, y los claros para dar volumen e iluminación. Si bien, antes te hemos dicho que los bronceadores podrían funcionar para hacer el contouring, seguimos afirmándolo, pero no tendrás el mismo efecto que con un tono mate, que resulta ideal para la aplicación de esta técnica.
  3. Brochas, pinceles y esponjas insuficientes y de baja calidad. La calidad que elijas para tus productos de maquillaje debe ser la misma que utilices para los utensilios y herramientas para aplicarlos. Las brochas, pinceles y esponjas deben ser de buen material y lavables, a ser posible, para que así te asegures el mantenerlos limpios y secos antes de empezar a utilizarlos. Los expertos recomiendan tener 2 brochas para empezar el trabajo del contouring; una para aplicar el producto y otra para difuminar. Para productos cremosos, es preferible utilizar una esponja de maquillaje un poco húmeda para unificar los tonos. Unos dedos limpios también valen para utilizar como pincel fugaz.
  4. Difuminar incorrectamente. Las cataplasmas, pegotes y líneas marcadas están terriblemente penalizadas en esta técnica. Muchas celebrities han sido retratadas con las marcas de las líneas del contouring, y de verdad han sido objeto de todo tipo de críticas.
  5. Iluminación incorrecta. La luz y el brillo del acabado le corresponde al iluminador, como ya sabes. Pasarte con el mismo te dará un aspecto de tez sudada y brillosa. Pero aparte de esta iluminación, también debes tomar en cuenta la de la sala donde apliques el contouring. Muchas mujeres suelen maquillarse en un salón o baño con poca luz natural. Créenos que el resultado bajo luz artificial es bastante diferente al que esperas conseguir. 
Si es de noche puedes atreverte con un bronceador en polvo, el brillo que reflejan se verá mejor por la noche.

Baking y Stobing : la evolución del contouring

Y es que el mundo del maquillaje no deja de evolucionar y sorprendernos. El contouring es una técnica maravillosa de maquillaje que te permite resaltar las parte más favorecidas de tu rostro jugando a luz y sombra con las facciones menos perfectas. El baking y el stobing no son necesariamente lo mismo, pero ambos tienen como objetivo final resaltar e iluminar lo más bonito de tu cara. Sigue y te lo contamos:

Baking: Esta técnica vuelve locas a más de una famosa. En sí no presenta mucha dificultad, sino que necesita un poco más de tiempo que el maquillaje regular, incluso un poco más que el contouring. El motivo es el siguiente: el baking (hornear en inglés) consiste en aplicar sobre el corrector de base polvos translúcidos, una buena capa gruesa, y dejarla actuar por 10 minutos como mínimo. Con este tiempo se busca que el calor natural de la piel funda los polvos con el corrector en un solo producto. El paso siguiente es muy importante: con una brocha kabuki deberás difuminar la mezcla de corrector y polvos hasta retirar el excedente. Los amantes del “baking” aseguran que las pequeñas líneas de expresión y arruguillas se rellenan y el rostro se muestra rejuvenecido.

Stobing: La palabra proviene del inglés y significa “iluminar con destellos”. La técnica pasa por utilizar iluminador en las zonas donde desees crear iluminación y definición. Puede ser muy útil para separar ojos muy unidos, corregir ojos hundidos, aumentar la distancia entre nariz y labios y suavizar un rostro redondo. Se recomienda utilizar iluminadores hasta 2 tonos bajo el tono de la piel que vas a maquillar y evitar los iluminadores con purpurina. Las pieles muy grasas pueden tener un poco de desventaja con esta técnica.

Esperamos que te animes a maquillarte con las técnicas que te hemos descrito anteriormente. En cualquiera de los casos recuerda que lo más probable es que la primera vez que lo hagas no consigas por completo el efecto que buscas. Solo la práctica te convertirá en una experta del contouring o de sus técnicas derivadas.