¿Debo usar protector solar si estoy en casa o en la oficina?

Seguramente te has preguntado más de una vez si deberías usar protección solar si vas a estar en casa, en la oficina o en cualquier lugar protegido y techado durante las horas de sol. La respuesta es , sí debes usar fotoprotección aunque estés en un espacio con techo y paredes.

La razón para hacerlo son varias. 

Dependiendo de la cantidad de luz que entre en el lugar donde vayas a pasar las horas de sol, la luz ultravioleta entra de manera suficiente por las ventanas, puertas y espacios abiertos. Esta radiación recibida también cuenta como exposición solar. 

Por otra parte, varios profesionales expertos aseguran que las pantallas de ordenadores, televisores, monitores y similares, emiten radiaciones ultravioleta en pequeñas proporciones. Si bien la cantidad de radiaciones UV emitida por estos dispositivos electrónicos no llega a ser suficiente para amenazar la salud con un cáncer de piel, sí que lo es para empeorar pieles con tendencia a melasmas y léntigos. 

Las pantallas de las computadoras, monitores, televisores y similares emiten pequeñas cantidades de radicación ultravioleta.

Las computadoras y las manchas en la piel

Los melasmas y los léntigos, ambas machas con pigmentación más oscuras que la piel, pueden llegar a producirse con exposiciones a la radiación de la pantalla de un ordenador de más de 6 horas diarias. Así lo afirma el periódico digital ecuatoriano El Universo quien entrevistó a diversos profesionales sobre el tema.

Son manchas que van apareciendo simétricamente en ambas partes de la cara, aunque pueden localizarse también en cuello y antebrazos. 

Las pieles de personas con origen latinoamericano, las que padecen alguna enfermedad hormonal, las mujeres que toman anticonceptivos orales, antibióticos orales y los suplementos de hierro son las más propensas a sufrir este tipo de manchas, o a empeorar las existentes, cuando no utilizan una correcta protección solar a diario, incluso estando bajo techo.

Los expertos coinciden en las siguientes recomendaciones para protegerse del sol estando en casa o en la oficina:

  • Un SPF de 30 es suficiente. Usar uno más alto solo es necesario si la piel es extremadamente sensible.
  • Debe retocarse la aplicación con un máximo de 6 horas.
  • Aplicar a las pantallas filtros de barrera que no dejan pasar la radiación. Estos filtros son una especie de pantalla que se coloca directamente sobre el aparato, son transparentes y bloquean diversos tipos de rayos.
  • Descansar entre 5 y 10 minutos cada 2 horas de exposición a las pantallas.
  • Incluir antioxidantes en la alimentación diaria o tomarlo en forma de suplementos.

Si bien las radiaciones ultravioletas provenientes de las pantallas electrónicas no representan un riesgo letal a nuestra salud, queda claro que la protección solar y la protección física son más que necesarios para mantener una piel libre de manchas y en perfecto estado.

Cuestiones importantes sobre la protección solar

Como ya sabemos que existe mucha información en relación a la protección solar disponible en la red, vamos a resumir en los siguientes puntos las dudas más comunes que nos asaltan al momento de elegir el producto con filtro solar para nuestra piel y la de nuestros seres queridos. Muchas son cuestiones que probablemente ya sabes, pero estamos seguros de que más de una te sorprenderá.

1) SPF de 50 o uno mayor para una protección total.

La American Cancer Society asegura que: No existe un bloqueador solar que ofrezca PROTECCIÓN TOTAL. Anteriormente existían en el mercado cremas solares con SPF 80 y 100, pero se demostró que los mismos no protegen más que un SPF de 50. Aunque un SPF de 80 o 100 se sigue recetando para casos muy específicos como antecedentes de cáncer de piel o alergias solares, para pieles normales lo más importante en este caso es la re-aplicación del producto cada 4 horas o inmediatamente después de sudar o nadar. 

Recordemos que, para situaciones bajo techo, como en casa o la oficina, un SPF de 30 es más que suficiente.

Según la American Cancer Society: el bloqueador solar con PANTALLA TOTAL no existe
2) Rayos UVB y UVA: protectores de amplio espectro

Hasta hace poco la mayoría de los protectores solares en cualquiera de sus presentaciones (cremas, aceites, lociones, etc.) solo protegían contra los rayos UBV. Pero ¿en qué se diferencian unos de otros?

Los rayos UVB afectan las capas más externas de la piel y son los responsables de las quemaduras solares, el bronceado y diversos tipos de cáncer de piel.

Los rayos UVA penetran a capas más profundas de la piel, son responsables de las arrugas, pérdida de elasticidad y tonicidad y, según algunos estudios, daños en la estructura del ADN a largo plazo. 

Nuevas legislaciones exigen que los productos de protección solar actual contengan al menos un 33% de filtros UVA para asegurar su eficacia. Puedes conseguirlos en el mercado con la denominación de “Amplio Espectro” o las siglas UVA dentro de un círculo.

3) Si me pongo protector NO lograré el tan ansiado bronceado

Esto es completamente falso. El bronceado está relacionado con la producción de melanina, un pigmento que se deposita en las células de la piel para protegerlas de mayor daño. El bronceado es una respuesta al daño celular y nunca un signo de salud de la piel. Puede que tardes más en conseguir broncearte con protección sobre tu piel, pero lo harás al menos de una forma segura.

4) Waterproof, Water resistant, Sweatproof o Rubproof … ¿qué significa esto en un producto de protección solar?

Como existen diversos productos según el uso que se le vaya a dar, las horas del día, la actividad que se vaya a realizar, entre otros, las etiquetas anteriores tienen que ver con la resistencia o permanencia del SPF en la piel después de estar en contacto con el agua, con el sudor o sufrir roces.

  • Water resistant: al menos el 70% de su SPF permanece en la piel después de 40 minutos de contacto con el agua.
  • Waterproof (o Very Water Resistant): garantizan al menos un 70% de su SPF después de 80 minutos en contacto con el agua.
  • Sweatproof: indica que el producto es resistente a la sudoración. Es el más indicado para deportes al aire libre que no sean acuáticos.
  • Rubproof: indica resistencia al roce. Son los más indicados para usos en niños ya que por su actividad continua están más propensos a estar en contacto con la arena, juguetes y textiles que mantienen el roce con la piel que contiene el producto.
5) ¿Cuál es la cantidad recomendada de producto para cada aplicación?

La Skin Cancer Foundation recomienda utilizar al menos 1 onza, o 30 mililitros por persona en cada aplicación. Esta cantidad es aproximadamente lo que representa un vaso de chupito o shoot de licor. También asegura que, la mayoría de las personas utilizan entre un 25% y un 50% de esa cantidad, lo que significa que el SPF que llevan en su piel no es el esperado o es inferior al ofrecido por el producto.

6) Bajo la sombra estoy protegido.

Esto no es completamente cierto. Se calcula que a la sombra aún pueden permanecer hasta un 50% de rayos ultravioletas. Igualmente, si está nublado no significa que no sea necesaria la protección. En un día nublado, las nubes pueden llegar a bloquear hasta un 70% de radiación ultravioleta, y el resto, lo que dejan pasar puede hacer bastante daño en una piel sin protección. La protección solar es necesaria aún bajo la sombra.

Bajo la sombra, todavía pueden percibirse hasta un 50% de rayos ultravioleta.
7) Filtros Químicos o Físicos ¿cuál es la diferencia?

A la hora de elegir la protección para nuestra piel, además de sopesar las marcas de confianza y el SPF también es recomendable saber cuál es el tipo de filtro que contiene el producto. Los ingredientes que bloquean la acción de los rayos ultravioleta se pueden dividir en dos tipos, según la manera en como “tratan” la radiación para evitar el daño en la piel:

  • Filtros físicos:

Este tipo de ingredientes actúan como un escudo reflejando la luz, es decir, la radiación UV rebota en la mezcla del producto cuando esta se encuentra extendida sobre la piel. Tienen como ventaja que no se absorben a través de la piel y por esta razón casi no producen alergias. Esto los convierte en la opción ideal para uso pediátrico y en pieles sensibles y reactivas. Su inconveniente es más que nada cosmético: hacen que la textura del producto se vuelva muy untuosa y deje la piel con una película blanca. Algunos laboratorios han logrado micronizar las partículas de estos ingredientes, lo que permite que la piel quede con un aspecto menos blanco. La etiqueta para identificarlos es “nano”, de nanopartículas.

Entre los ingredientes que suelen utilizarse como filtros físicos están el óxido de hierro, óxido de zinc, dióxido de titanio, mica, talco y caolín. 

  • Filtros químicos:

Actúan descomponiendo la radiación UV en calor, volviéndola inocua para la piel. Son muy agradables al tacto, pero tienen la particularidad de ser absorbidos por la piel y, por tanto, pueden causar alergias.

Algunos ingredientes que se usan como filtros químicos son: salicilatos, cinamatos, octocrileno, mexoryl.

Amplio Espectro: anteriormente nombramos la necesidad de incluir la protección contra los rayos UVA en conjunto con los UVB, a lo que se le llamaba protectores de “Amplio espectro”. Generalmente están compuestos por ingredientes que actúan de forma híbrida entre filtros químicos y físicos y que reúnen todas las ventajas de ambos: sus partículas son de mayor tamaño, por lo que no se absorben por la piel, son poco alergénicos, agradables al tacto y de momento, muy seguros. Los más conocidos son Tinosorb B, Tinosorb M y Iscotrizinol. 

8) Tratamientos faciales y maquillaje con filtro solar:

Es común conseguir las cremas de tratamiento diurno y las bases y polvos de maquillaje que incorporen filtros solares. Esta opción representa una mayor comodidad al tener que aplicar un producto menos a la rutina diaria. Como ejemplo podemos citar la reconocida Resveratrol Zinfandel Radiance Cream de VineVera que incluye un SPF de 30 para mantener la piel protegida durante el día.

9) La ropa protege igual en colores claros que oscuros

Aunque resulta más agradable a la vista vestirse de colores claros bajo el sol del verano, es necesario saber que, el calor no se comporta de igual manera con los colores claros que oscuros.

Los colores claros reflectan la energía que viene del sol, en este caso los rayos solares, pero también lo hace con el calor que genera nuestro cuerpo.

El negro absorbe la luz solar, pero también el calor y la energía que irradia nuestro cuerpo.

El negro es el color de ropa que más favorece el control de la temperatura corporal en combinación con la temperatura exterior.
10) Cuando tomo el sol mi acné desaparece.

Esta afirmación tiene algo de ilusión y algo de amarga realidad. El sol descompone la grasa, aumenta la descamación local, tonifica el color, y además tiene un efecto antibacteriano.

Por esta razón, luego de tomar el sol y tener un bonito bronceado, la piel parece limpiarse de los molestos granos y espinillas. Sin embargo, este es solo un efecto temporal y superficial.

Con frecuencia, al descamarse la piel tras el bronceado, aparecen unos poros más dilatados y la segregación de sebo parece aumentar. También tiene mucho que ver con el tipo de acné que se experimente. Los acnés de adolescencia y hormonales no suelen tener mucha mejoría con el sol, ya que la causa de la inflamación del folículo no es una cuestión externa.

En Vine Vera publicamos un artículo completo en relación a cómo convivir con la piel grasa en el verano.  Puedes leer el artículo completo para enterarte de los mejores tips para cuidar la piel grasa en la época estival.

11) ¡Mi protector solar es tan bueno que todavía me queda del año anterior!

¡Cuidado! Este podría ser uno de los peores errores que podrías estar cometiendo. Los ingredientes que funcionan como filtro solar son extremadamente sensibles a las altas temperaturas, como era de esperarse. El calor del sol sobre la arena, el uso continuado con las manos sin lavar, el calor acumulado en los coches mientras nos transportamos, etc., hacen que los ingredientes pierdan su eficacia en un tiempo bastante corto.

El PAO, o Period After Opening (período después de abierto, en español) es una etiqueta obligatoria en los productos cosméticos, con forma de tarro abierto, que indica la fecha máxima recomendada para el uso del producto. Todos los protectores solares vienen identificados con un PAO de 12 meses (12M), lo que indica que el fabricante garantiza la eficacia del producto como máximo hasta 12 meses después de la apertura del envase del producto. 

No te la juegues. Ponerte un protector solar del año pasado solo puede traerte graves consecuencias. Afortunadamente hoy día el mercado está lleno de buenas opciones a precios muy asequibles, así que mejor es no jugarse la salud por unas cuantas monedas. ¡Nuevo verano, nuevo protector solar!