El poder de los sueros para la piel

  1.  ¿Qué tienen de especial los sueros?

Digámoslo así, los sueros para la piel son lo mismo que los sueros en el hospital, una línea directa de mayor cantidad de nutrientes para nuestra salud. Si notas que los sueros son más costosos, recuerda que tienen una mayor concentración de ingredientes activos como vitaminas y antioxidantes. Por su estado líquido, los sueros son más livianos y se absorben rápido, penetrando más fácilmente nuestra piel. No contienen aceites, grasa ni petrolatos.

Pero los sueros no son algo nuevo, la idea se desarrolló en Japón para el 1983, bajo la casa de belleza Shiseido. Hay sueros para todas las pieles y todas las necesidades: hidratante, matificante, antiarrugas, reafirmante, regenerador, aclarador, antiedad etc.

 

  1.  ¿Cómo se utiliza un suero?

Como los sueros son livianos, puede que no sea suficiente para humectar y proteger tu piel, por lo cual generalmente se utiliza luego de limpiar tu rostro y antes que el humectante. Hay sus excepciones, yo, por ejemplo, tengo la piel grasa y vivo en clima tropical, por el día, en los meses más calurosos, utilizo únicamente un suero con protección solar. Se aplica solo un poco, ya que al ser más líquido se esparce fácilmente en el rostro. Hay sueros que pueden ser utilizados de día y de noche, y hay otros que son específicos para la noche o para el día con protector solar. Para los ojos hay sueros específicos con un pH distinto.

 

  1.  ¿Qué ingredientes puedo buscar según mi necesidad?

Antiedad: retinol, ácido hialurónico, creatina, colágeno y elastina.

Iluminador: vitamina C y extractos cítricos.

Matificante/reducción de poros: ácido glicólico, extractos de mentas como eucalipto.

Hidratante: ácido hialurónico con otras proteínas, complejo de vitamina B.

Revitalizante: extracto de ginseng y ginkgo biloba.

Aclarante: ácido kojico y vitamina C.

Antiinflamatorio (ojeras y pieles sensibles): vitamina K, té verde, cafeína.

*Siempre es recomendable, especialmente para pieles sensibles, hacer una prueba de parche antes de ponerte un producto en todo el rostro.