Ingredientes que deben estar presentes en tu protector solar

Woman applying sunscreen at the beach, with sunglasses and hat

El sol empieza a radiar calentando las mañanas y las tardes. Ya vamos pasando de los abrigos de lana a chaquetas más ligeras y la piel va descubriéndose un poco más. La piel escondida durante el invierno se asoma al sol, al aire y al buen tiempo. Ya vemos aparecer en las estanterías de las tiendas los protectores solares con las novedades de la temporada: nuevos envases más manipulables; nuevas texturas en gel, spray e incluso mousse; protección con hidratación; protección con color; protección sin manchas en la ropa…

Pero, bronceados y manchas de ropa aparte, ¿son seguros todos los protectores solares?

¿Cómo saber cuáles son los ingredientes que debe contener el protector solar de uso diario?

Bien, antes de nada, es bueno saber que las marcas más conocidas que se ponen a la venta en farmacias y tiendas, a pesar de contar con ingredientes “cuestionables” en su composición, están todas aprobadas por las autoridades en materia de salud pública. Esto no quiere decir que sean buenas, sin embargo, no tiene por qué ser peligroso si no vas a usar el producto de manera continuada por espacio de más de unas semanas.

Ahora, si estás en búsqueda de un protector solar para usar continuamente, tal como se recomienda en cada época del año, es mejor que sigas leyendo y te enteres cuáles son los ingredientes recomendados y cuáles son los que debes evitar en la composición de la fórmula.

Claves de un buen protector solar

  • Elegir la protección adecuada a tu tipo de piel. En cualquier caso, nunca se recomienda utilizar un protector con un factor de protección solar inferior a 30.
  • Ten en cuenta si vas a mojarte o vas a sudar. La mayoría de los ingredientes activos en la protección solar, se “lavan” fácilmente con el agua o el sudor.
  • En crema siempre es mejor antes que presentaciones en spray u otras texturas.
  • Elige un protector solar que combine filtros químicos con filtros físicos.
Debes evitar los protectores solares en spray, ya que sus ingredientes pueden ser fácilmente inhalados. Además, esta forma de aplicación, unida a la textura más ligera, no garantiza que la piel quede completamente cubierta.

La web de CNN en español nos deja un artículo donde asegura que en un estudio presentado por The Enviromental Working Group, se determinó que en más del 73% de 880 de los protectores probados no funcionan tan bien como se anuncia en la publicidad de sus marcas, o contienen ingredientes “cuestionables” en su composición.

Esto es preocupante, dado que muchas personas han convertido la protección solar en un hábito continuo, tal como se espera tras las recomendaciones de los principales organismos que velan por la salud mundial.

En Vine Vera damos mucha importancia a la protección solar. De hecho, lo recordamos en cada uno de nuestros post. Existe un artículo muy útil que nos explica por qué debemos usar protector solar aún si estamos en casa o en la oficina.

Los ingredientes que sí debe contener tu protector solar

Los expertos recomiendan que los protectores solares sean preferiblemente de combinación de filtros químicos y físicos. Más adelante explicaremos la diferencia entre ambos. En cualquier caso, cuando vayas a elegir tu protector solar, lee las etiquetas y asegúrate que sí contenga:

  • Óxido de Zinc: el óxido de zinc es un producto mineral de múltiples usos cosméticos y farmacéuticos. Puedes encontrarlo presente en los ingredientes de productos de maquillaje, lociones del cuerpo para calmar quemaduras, jabón de baño, talco para pies y, si eres padre o madre, seguro que te sonará mucho, ya que es el ingrediente principal de las cremas para pañales que se usan con los bebés.

En protectores solares es el ingrediente tendencia ya que forma parte de los componentes de pantalla física más recomendados. Su actuación anti solar se produce cuando los rayos UV caen sobre la piel y el óxido de zinc actúa como reflectante de los mismos. Esta acción permite que se eviten las quemaduras solares y el envejecimiento prematuro de la piel.

La FDA, Food and Drugs Administration o Agencia de Medicamentos y Alimentación en español, ha aprobado el uso del óxido de zinc en concentraciones de hasta 25% en la composición de productos de protección solar.

Entre sus propiedades más destacadas se encuentran su no toxicidad, su compatibilidad con las mucosas de la piel y su buena dispersabilidad en soluciones orgánicas.

  • Aceites vegetales naturales: los aceites naturales en la fórmula de tu protector solar ayudarán a nutrir y suavizar la piel, además de aportar grandes cantidades de vitamina E indispensable en la recuperación de las células y un SPF natural sorprendente. Los aceites más recomendados son los de:
  1. Aceite de girasol: contiene altas dosis de beta caroteno y vitamina E.
  2. Aceite de soja: tiene gran capacidad de ser absorbido por la piel y contiene un SPF natural que varía entre 4 y 10.
  3. Aceite de almendra: contiene vitaminas C y E, consideradas excelentes antioxidantes, además de vitamina A y minerales como magnesio, potasio, calcio, fósforo, hierro, zinc y cobre.
  4. Manteca de karité: se funde con el calor corporal y deja una leve película protectora que resguarda la hidratación natural de la piel. Contiene un SPF natural entre 6 y 10.
  5. Aceite de espino amarillo: alivia la irritación y tiene una acción equilibrante y regeneradora sobre la piel.
  6. Aceite de jojoba: es un aceite maravilloso ya que es quizás, el más parecido químicamente a la composición del sebo natural que produce la piel. Tiene una fuerte acción hidratante y nutritiva.
  7. Aceite de semilla de frambuesa: contiene el mayor factor de protector solar que se puede encontrar en un ingrediente natural. Su SPF varía de 30 a 50.
  8. Aceite de semilla de zanahoria: este aceite esencial, rico en beta caroteno, contiene un SPF natural cercano a 30.
  9. Aceite de germen de trigo: aporta enormes cantidades de vitamina E y un SPF natural de 20.
  10. Aceite de coco, cáñamo, sésamo, aguacate y cacahuete son extremadamente humectantes y tienen un SPF natural que va de 4 a 10.
  • Vitamina C: protege las membranas celulares y actúa contra los radicales libres.
  • Vitamina E: recupera las células de la piel después de la exposición solar reduciendo las consecuencias.

Recordando lo que significa SPF

El SPF o factor de protección solar indica las veces en la que un protector solar multiplica la capacidad de defensa natural de la piel antes de llegar a quemarse por efecto de la radiación ultravioleta.

No tiene que ver con minutos, ni con tonos de bronceado.

Si tu piel, por ejemplo, tarda 8 minutos en ponerse roja bajo el sol sin aplicar ningún tipo de protección, con un protector de SPF30 multiplicarás ese tiempo 30 veces. La capacidad de protección está altamente vinculada a factores como el sudor, el agua, los roces con la ropa o accesorios, la alternancia con la sombra y el grado de hidratación corporal.

Importante: que tu protector solar sea de Amplio Espectro

Una característica indispensable de un buen protector solar es que sea de Amplio Espectro.

¿Y esto qué quiere decir?

Simplemente que ofrezca protección para los 2 tipos de rayos ultravioleta que llegan a la superficie terrestre: los UVA y los UVB.

Existen 3 tipos de rayos Ultra Violeta o rayos UV:

  • Rayos UVA: son los responsables directos del envejecimiento de la piel. Están directamente señalados como los responsables de las arrugas producidas por daño solar. Pueden llegar a dañar hasta el ADN de las células cutáneas, por lo que se les relaciona con algunos tipos de cáncer de piel. Son los rayos que emiten las cabinas bronceadoras.

  • Rayos UVB: tienen mayor energía que los anteriores. Penetran profundamente en las capas profundas de la piel y son los responsables de la mayoría de casos de cáncer de piel. Las quemaduras solares se deben a la acción de este tipo de rayos.
  • Rayos UVC: por fortuna no llegan a la superficie terrestre y se quedan atrapados en la atmósfera. Son altamente cancerígenos.

Según las directrices de etiquetado dictadas por la Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), para productos de protección solar, sólo los productos que protegen contra los rayos UVA y UVB pueden recibir la etiqueta de “amplio espectro”

Filtros Químicos vs. Físicos

Los expertos recomiendan que el protector solar combine eficazmente los filtros químicos con los filtros físicos. ¿Pero por qué? Analizamos a continuación las diferencias entre ambos tipos de filtros solares:

Filtros Físicos:

Actúan como pantalla reflejando los rayos de luz solar. Permiten que los rayos “reboten” sobre la piel. Como ventaja podemos mencionar algo muy importante y es que no pueden ser absorbidos a través de la piel. En consecuencia, su acción cosmética es bastante cuestionable. Son los protectores solares que dejan la piel blanca. Su textura es espesa y dejan la piel embadurnada. Esto sucede porque las partículas de sus ingredientes activos son grandes.  Actualmente algunos fabricantes incluyen los ingredientes activos (dióxido de titanio y óxido de zinc) en forma de nano partículas, lo que hace que la piel los absorba mejor y quede menos blanca, pero esta acción es altamente cuestionable. Más adelante lo explicaremos con detalle.

Este tipo de filtros está recomendado para personas con pieles sensibles, con tendencia a sufrir dermatitis y con pieles delicadas como los bebés.

Filtro Químicos:

Estos filtros se absorben por la piel, y cosméticamente son bastante “invisibles”. Su función se realiza cuando descomponen la luz solar y transforman la radiación ultravioleta en calor. La mayoría de los ingredientes utilizados como filtros químicos están cuestionados, aunque no prohibidos, dentro de la composición de los protectores solares que se comercializan. Además, al penetrar en la piel, tienen más probabilidades de producir alergias antes que otro tipo de filtros.

La mayoría de los protectores comercializados en tiendas y farmacias contienen una combinación de filtros químicos y físicos en diversas proporciones y en formulaciones seguras y aprobadas por las autoridades de salud competentes.

En menores de tres años deben utilizarse siempre filtros físicos minerales y a partir de entonces una combinación de ambos, siempre que el niño no tenga tendencia a cualquier alergia. Los menores de 6 meses no deben tener contacto con protectores solares, por tanto, no deben exponerse a la luz solar directa.

Partículas NO NANO

Los filtros físicos minerales son foto estables, es decir, no se degradan con la luz solar, como si puede que suceda con algunos filtros químicos. Esta estabilidad les permite permanecer por más tiempo en la piel y ofrecer una protección prolongada.

Sin embargo, tras la incomodidad de su textura y su apariencia sobre la piel (nos referimos a la capa blanquecina y untuosa que dejan), los filtros físicos minerales han evolucionado hasta llegar a componerse de nano partículas, es decir partículas inferiores a 35nm de diámetro. Estas nano partículas se absorben por la piel y permiten un efecto cosmético más agradable. Lo que no se ha demostrado aún son los efectos de la absorción de estas nano partículas a través de la piel. De hecho, por esta misma razón se deben evitar las presentaciones en formato spray, ya que pueden ser accidentalmente absorbidas por la respiración y llegar a los pulmones.

Por todo esto un protector con partículas NO NANO garantiza que los ingredientes activos no serán absorbidos por la piel.