Todo lo que el colágeno puede hacer por tu piel

En la mayoría de los post de Vine Vera hacemos referencia al colágeno como compuesto indispensable para mantener la piel radiante y sobre todo tersa. Las arrugas deben su aparición a la falta de colágeno en la piel. Estas cosas ya las sabemos de sobra, pero ¿en realidad es tan importante el colágeno? Pues mucho más de lo que te imaginas. Tanto así que, sin esta proteína en nuestro cuerpo, los tejidos difícilmente podrían mantenerse cohesionados y nuestro organismo sería tan débil que no podría sobrevivir.

Acompáñanos en este post para conocer todo lo que el colágeno puede hacer por tu piel y por tu cuerpo entero.

Del vocablo griego Kólla que significa “pegamento”

Y es que esta es la principal función del colágeno: mantener unidos los diversos tipos de tejidos del organismo, como una especie de cola o pegamento.

El colágeno es la principal proteína del cuerpo. Sabemos que la mayoría de nuestro cuerpo está conformado por agua, pero si extraemos toda el agua de nuestras células, del peso seco neto que quedaría, el 80% del mismo estaría conformado solo por colágeno.

El colágeno es una proteína producida naturalmente por el organismo, cuya principal función es la de mantener cohesionados los diversos tejidos de los que está compuesto el cuerpo humano.

Su composición química la conforman cadenas de aminoácidos que aportan resistencia y flexibilidad a los diversos tejidos del organismo: piel, huesos, tendones, ligamentos, vasos sanguíneos, cartílagos, córnea, encías, mucosas, y más.

Así de importante es esta proteína dentro de la estructura orgánica.

Sin embargo, no todo el colágeno de nuestro cuerpo tiene la misma composición. La mayoría de los estudios establecen cerca de 28 tipos diferentes de colágeno en el cuerpo humano y la diferencia principal en todos ellos es la posición de las fibras que lo componen. Por ejemplo, las fibras de colágeno en los tendones se alinean de forma paralela, mientras que en la dermis las fibras se entrelazan desde todos los ángulos.

Sigue leyendo para conocer los más importantes en relación con la salud de tu piel…

El colágeno y su composición en los diferentes órganos

Si bien la función principal del colágeno es mantener unidos los tejidos, en el cuerpo humano, cada órgano y elemento al tener una función específica necesita un tipo de fibras de colágeno específicas, que permitan según su manera de entrelazarse, el cumplimiento de las funciones orgánicas.

  • Tipo I: es el que se encuentra con mayor proporción en todos los tejidos del organismo. Casi el 90% del colágeno presente en el cuerpo humano es del tipo I. Tiene especial presencia en la piel, tendones, dentina y huesos. Este tipo de colágeno comienza a dejar de producirse con la edad, por tanto, es entonces cuando empiezan a aparecer las arrugas y los dolores reumáticos y articulares.
  • Tipo II: compone casi la totalidad de los cartílagos y el humor vítreo, que es la masa gelatinosa que compone el interior del globo ocular.
  • Tipo III: forma parte del tejido laxo, la dermis, vasos sanguíneos y músculos estriados, lo que permite que tengan el funcionamiento de estiramiento y contracción, como un acordeón.
  • Tipo V: estructura la dermis internamente permitiendo que se formen los pilares de colágeno.
  • Tipo VII: mantiene unidas dermis y epidermis, siendo responsable de la firmeza de la piel.
Durante el envejecimiento, la piel pierde densidad. Los colágenos que intervienen en este proceso son los del tipo I, II y V

En resumen, la mayor cantidad de colágeno se concentra especialmente en los tejidos destinados a soportar peso, como cartílagos y huesos, y en aquellos que transmiten la fuerza de los movimientos como tendones y ligamentos.

Igualmente, tejidos como la dermis (piel) y las fascias (tejido que recubre los músculos), presentan gran concentración de fibras de colágeno para poder hacer frente a fuerzas como la tracción, el roce y los cambios de volumen.

La edad humana y disminución en la producción de colágeno

Ya lo hemos comentado anteriormente en Vine Vera, entre los 25 y los 30 años, la producción de colágeno llega al punto máximo de producción y comienza descender. Este es un proceso completamente natural, y es precisamente ahí donde oficialmente el cuerpo humano comienza a envejecer.

Sin embargo. este proceso aunque no es reversible, es posible de ser ralentizado, a tal punto de que los cambios en los tejidos se van produciendo de una manera menos perceptible.

Es quizás en la apariencia de la piel donde notamos los primeros efectos de la disminución de la producción de colágeno:

  • Aparecen las primeras arrugas como pequeñas patas de gallo alrededor de los ojos; las comisuras de los labios y el surco mesogeniano comienzan a marcarse y el óvalo facial pierde contorno.
  • La falta de hidratación se nota mucho más, la piel se reseca con más facilidad. El colágeno como molécula tiene la capacidad de retener mucha agua en su interior.

Sin embargo, los órganos internos también se resienten y se hacen notar:

  • Aparecen los dolores articulares, asociados con problemas de artrosis. Las mujeres y los deportistas son los grupos de riesgo mayores, según estudios en la materia.
  • Se pierde densidad ósea. Desde que se forman los huesos de un recién nacido, compuestos casi en su totalidad por una matriz de colágeno, se comienza un proceso de calcificación de las estructuras, que luego naturalmente dará paso a una pérdida natural de densidad.
Entre los 25 y los 30 años, la producción natural de colágeno llega a su punto cumbre y comienza a descender. A partir de entonces comenzamos oficialmente a envejecer.

Perdemos un 1% de la concentración de colágeno en nuestro cuerpo con cada año que pasa. Los fibroplastos reducen la síntesis de producción de colágeno en una proporción que parece poca, pero si calculamos, al llegar a los 80 años, habremos perdido un 75% de la capacidad para producir colágeno de la que disponíamos cuando apenas teníamos 25 primaveras.

Sí. Estas predicciones basadas en estudios te dan algo de temor, pero afortunadamente hoy día podemos identificar tanto los factores que amenazan nuestra producción natural de colágeno, como los aportes extraordinarios con los que podemos ayudar a nuestro organismo a enfrentar las consecuencias naturales de la pérdida de colágeno.

Colágeno y factores externos

No solo la disminución de la producción de colágeno como proceso natural del organismo afecta el estado de la resistencia de las fibras que sujetan nuestros tejidos.

Los factores externos y el estilo de vida son determinantes en la aceleración o retraso del envejecimiento de cada una de las fibras que componen nuestros órganos, internos y externos.

Existen 3 grupos de factores, algunos posibles de ser controlados y otros no, que infuyen directamente en la producción, mantenimiento e incluso destrucción del colágeno presente en el organismo.

1) Radicales Libres: estás moléculas de la que hablamos con frecuencia, son de tipo inestable y poseen un electrón con tendencia a unirse a otras moléculas de carga positiva, provocando un proceso de oxidación. Situaciones como el estrés, que aumenta los niveles de cortisol en la sangre, la radiación UV descontrolada, la contaminación ambiental, el tabaco y el alcohol y el ejercicio físico intenso son considerados fuentes de radicales libres que destruyen el colágeno existente en los tejidos.

2) Alimentación incorrecta: las dietas pobres en minerales, vitaminas y aminoácidos dificultan la formación de proteínas, y el colágeno es una de ellas.

Igualmente, las dietas pobres en proteínas favorecen la destrucción del colágeno presente en los tejidos. Es necesario incluir en la dieta el consumo de antioxidantes que permitan combatir los efectos de los radicales libres, nombrados en el punto anterior.

En relación con la piel, la alimentación y el colágeno, es necesario explicar el proceso de la glicación. Al existir un exceso de azúcar en el organismo, el azúcar extra se adhiere a las proteínas, en este caso al colágeno presente en los tejidos de la piel. Esta adición endurece las fibras de colágeno existentes y acelera el proceso de flacidez y descolgamiento.

La web Doctissimo, especializada en artículos de belleza, nos deja un interesante artículo que describe la glicación como una reacción química que envejece la piel.

3) Condiciones médicas individuales: ciertas patologías, enfermedades y tratamientos médicos pueden evitar o ralentizar los procesos de formación de proteínas como el colágeno.

La glicación es una reacción química natural producida por un exceso de azúcar en el organismo que se adhiere a las proteínas presentes en los tejidos. En el caso de la piel, sucede con el colágeno. Al adherirse el azúcar se endurecen las fibras y se produce el descolgamiento y la flaccidez,

Nutricosmética y tipos de colágeno

La nutricosmética es la corriente de la investigación en salud y cuidado personal que se encarga de identificar los factores relacionados con el envejecimiento y el cuidado personal y su relación con el consumo de nutrientes. Puede asociarse con el uso inicial de la medicina, que aprovechaba las capacidades botánicas de los elementos naturales para provocar efectos positivos en la salud y la apariencia de los individuos. La nutricosmética es la unión de cuidado personal y nutrientes en un mismo producto, generalmente de origen natural y cuya acción se realiza desde el interior.

Los suplementos de colágeno que encontramos en el mercado y que se utilizan para reforzar las carencias naturales, tienen varios tipos de origen:

  • Colágeno animal, proveniente de huesos de ganado bovino, porcino o vacuno. Dependiendo de su origen, se destina a suplementos alimenticios o soluciones inyectables (aumento de volumen en zonas como los labios).
  • Colágeno marino, proveniente de huesos y cartílagos de diferentes peces y crustáceos. Entre ellos se incluye el famoso cartílago de tiburón. También suele incluirse en este tipo, el colágeno proveniente de algas marinas fucus y laminarias. Algunos investigadores coinciden en que este tipo de colágeno tiene una virtud particular: favorece la producción natural del colágeno en el organismo, es decir, no solo se limita a reponer el colágeno perdido, sino que activa la producción natural del mismo.
  • Colágeno vegetal,  este tipo de colágeno no está exento de polémicas, ya que muchos investigadores afirman que este tipo de colágeno no es posible de obtener, y los compuestos a los que se les otorga este nombre son gomas naturales creadas a partir de compuestos vegetales que no tienen ningún efecto parecido al colágeno de origen animal o marino.

La mayoría de los suplementos de colágeno incluyen otros ingredientes que favorecen las funciones específicas o los objetivos del consumo. Así, encontraremos diferentes ingredientes que acompañen el colágeno en función de si se desea ralentizar el envejecimiento de la piel, o reponer y mejorar las articulaciones, mejorar el desgaste esquelético o reforzar los músculos en los deportistas.

Woman taking a supplement with a glass of water at her desk

  • Colágeno con Magnesio: recomendado para mejorar el funcionamiento muscular y nervioso.
  • Colágeno con ácido hialurónico: aporta resistencia y flexibilidad en los tejidos de las articulaciones y la piel gracias a su gran aporte de hidratación.
  • Colágeno con calcio y vitamina D: apropiado para fortalecer el sistema óseo. La vitamina D ayuda a fijar el calcio en las membranas óseas.
  • Colágeno con Vitamina C: la presencia de la vitamina C es indispensable en la síntesis del colágeno, además de considerarse uno de los antioxidantes por excelencia.

Lo realmente importante de los suplementos de colágeno, independientemente de su origen, es que el mismo se encuentre hidrolizado, es decir que se encuentre en partículas muy pequeñas para que pueda ser absorbido en el intestino de manera óptima. Igualmente, es preferible consumirlo en polvo, ya que el colágeno es muy difícil de diluir, por tanto, el agua en la que se disuelve favorece el proceso. Esta es la razón por la que la mayoría de los suplementos de colágeno vienen en forma de polvo blanco.

Además de la disminución natural de la producción de colágeno, existen factores externos como hábitos de vida, alimentación y condiciones médicas individuales que intervienen en la destrucción del colágeno aún presente en el organismo  y que favorecen el envejecimiento prematuro

Colágeno en Cosméticos

La síntesis del colágeno y la elastina (otra de las proteínas relacionadas con la tersura y buena apariencia de la piel), se produce durante el descanso nocturno. Por esta razón, la relación entre descanso y envejecimiento es tan estrecha. En Vine Vero dedicamos un post exclusivo sobre los beneficios del buen descanso para piel y lo titulamos: Dormir más para tener una piel más bonita.

La aplicación cosmética de compuestos a base de colágeno ya es una constante. Las siguientes podrían ser las ventajas que aportan los cosméticos enriquecidos con colágeno a la calidad de la piel:

  • Hidratación: la molécula de colágeno tiene una enorme capacidad para retener agua en su interior, por tanto, favorece la hidratación.
  • Suavidad en el relieve cutáneo: provoca el alisamiento de la capa más externa de la piel, producto en parte del relleno que produce la hidratación que provoca.
  • Elasticidad: el aporte de colágeno reduce la influencia de las fuerzas de ruptura que van contra las fibras naturales.
  • Estimulación del crecimiento celular: función importantísima en procesos de cicatrización y regeneración cutánea.
  • Actúa ante irritaciones por químicos formando una capa alrededor de las moléculas del agente irritante.
  • Evita la aparición de la piel de naranja: Un aporte por suplementos dietéticos y la aplicación externa de colágeno, a nivel cosmético, impide que la grasa emerja hacia la piel, evitando la celulitis.
  • Tonifica: tomando en cuenta que su función principal es la de mantener unidos los tejidos, favorece la flexibilidad y resistencia de la piel ante los agentes externos.

En Vine Vera disponemos de varios tratamientos con colágeno en su composición, que unido a otros ingredientes activos, favorecen la tonificación de la piel, la hidratación y retrasan el proceso de envejecimiento:

Crema de día Resveratrol Merlot Moisture Day Cream : con ingredientes botánicos de alta calidad, vitaminas y colágeno, es la crema de diario perfecta para mantener las arrugas a raya.

Lifting facial Resveratrol Shiraz Instentic Facelift : esta fórmula no grasa es el paso final de un tratamiento completo. Contiene extractos de fermentos de resveratrol y una mezcla de vitaminas que brindan a la piel la combinación perfecta de firmeza y luminosidad.

Mascarilla Sauvignon Blanc Neck & Chest Mask : una increíble combinación de resveratrol, colágeno y ácido hialurónico que, aplicado solo una vez al mes sobre cuello y pecho, reduce visiblemente las arrugas y la resequedad. Además, ayuda a reparar los daños causados por la exposición solar.

El diario online El Telégrafo, acaba de publicar un artículo relacionado directamente con el colágeno, lo ha titulado La pérdida progresiva del colágeno afecta todo el organismo y contiene información muy interesante y actualizada acerca de los factores externos que influyen en la aceleración del envejecimiento prematuro por la pérdida del colágeno. Una de las recomendaciones más importantes que realizan los expertos entrevistados, es la eliminación por completo de la comida chatarra.

Los suplementos ingeridos en forma de nutricosméticos y los aportes externos con cremas, mascarillas y otros productos faciales y corporales de calidad, pueden ayudar enormemente a paliar los daños causados por la escasez natural de colágeno en los tejidos, sobre todo cuando la misma se produce por un proceso natural de envejecimiento. Sin embargo, es aconsejable contar con la opinión de un experto antes de empezar cualquier tipo de tratamiento.