Todo lo que necesitas saber sobre los ácidos cosméticos para empezar el año con una nueva piel

Terminadas las fiestas navideñas, llega el tiempo de volver a la rutina y al día a día. Para comenzar el nuevo año con una piel renovada, nada mejor que dedicar nuestro primer post a los ácidos cosméticos. 

Con frecuencia, si eres de las que leen las etiquetas de cualquier cosa que toque tu piel, verás que algunos ácidos se encuentran presentes en varios productos cosméticoss, sobre todo faciales. 

Los ácidos especiales para cosmética llevan poco más de una década utilizándose. El ácido hialurónico, por ejemplo, fue descubierto en 1934, pero no fue hasta 1996 que comenzó a utilizarse con fines cosméticos al confirmarse que podía aumentar 1000 veces su peso en agua.  

¿QUÉ SON LOS ÁCIDOS COSMÉTICOS?

Son sustancias, a veces naturales y otras veces creadas en laboratorios, que al actuar en contacto con la piel producen reacciones determinadas, generalmente descamación y reactivación de la producción de colágeno. Se pueden esperar otras reacciones favorables como hidratación, recuperación del brillo y firmeza. Todo depende del origen del ácido, ya que cada uno tiene propiedades específicas. Sigue leyendo ya que más adelante los detallaremos en profundidad.

En Vine Vera contamos con los Alfa-Hidroxi-Ácidos dentro de los ingredientes principales de nuestras exclusivas formulaciones, así como con ácido ascórbico y ácido cítrico, todos muy importantes para garantizar la eficacia de nuestros tratamientos.

Los ácidos cosméticos pueden extraerse de las frutas, verduras y fermentaciones, así como también pueden sintetizarse en un laboratorio.

TIPOS DE ÁCIDOS COSMÉTICOS

Podemos encontrar 3 tipos principales de ácido cosméticos en la mayoría de los productos faciales actuales:

  • AHA o Alfa-Hidroxi-Ácidos: son sustancias que se encuentran de manera natural en muchos alimentos como el ácido glicólico que proviene del azúcar de caña, el láctico que se origina de la leche, el cítrico que se extrae de los frutos con la misma denominación, el málico que se saca de las manzanas o el mandélico que proviene de las almendras. Los AHA son hidrosolubles, es decir, se diluyen en agua.
  • BHA o Beta-Hidroxi-Ácidos: son ácidos liposolubles, es decir se disuelven en grasa y no en agua. Por ejemplo, el ácido salicílico, que se extrae de la corteza del sauce. Su estructura lipídica les permite penetrar en la piel a través de los folículos sebáceos, donde se produce el sebo natural de la piel. Esto lo convierte en un magnífico tratamiento para personas con problemas de acné y poro dilatados.
  • Otro tipo de ácidos.

DIFERENCIAS ENTRE ÁCIDOS: AHA Y BHA

Los AHA:

  • Ejercen su acción en la superficie de la piel. 
  • Son solubles en agua, es decir hidrosolubles.
  • Son los más adecuados para tratamientos en pieles normales, secas y en tratamientos post solares ya que reducen visiblemente los daños causados por los rayos UV y eliminan pequeñas arrugas prematuras o líneas de expresión.
  • Se extraen generalmente de ingredientes naturales y no se consideran tóxicos.
  • Tienen propiedades exfoliantes y estimulan la producción de colágeno.

LOS BHA:

  • Ejercen su trabajo tanto en la superficie de la piel como dentro del poro. 
  • Son liposolubles, es decir, se disuelven en grasa.
  • Se recomiendan con mayor frecuencia para pieles normales a grasas con predisposición a imperfecciones, obstrucciones, protuberancias y poros visibles y dilatados.
  • Además de eliminar arrugas prematuras como los AHA, suelen tener un efecto menos agresivo.

Pero ambos tipos de ácido tienen en común los siguientes beneficios en la piel:

  • Disminuyen el aspecto de líneas de expresión y arrugas prematuras
  • Otorgan firmeza a la piel
  • Hidratan profundamente
  • Suavizan la superficie de la piel eliminando asperezas e irregularidades
  • Mejoran visiblemente el tono y brillo de la piel

En bajas concentraciones, tanto los AHA como los BHA se consideran hidratantes y a mayor concentración se consideran exfoliantes. Por esta razón los ácidos cosméticos se utilizan con eficacia en exfoliaciones o peelings químicos realizados por profesionales. Si quieres saber con detalle cómo se utilizan estos ácidos, te dejamos este post de esta página especializada en tratamientos estéticos y que valora los riesgos al aplicarse un peeling químico. 

ÁCIDOS COSMÉTICOS MÁS COMUNES UTILIZADOS EN TRATAMIENTOS FACIALES Y CORPORALES

Alfa-Hidroxi-Ácidos AHA y Beta-Hidroxi-Ácidos BHA
ÁCIDO SALICÍLICO

Es el Beta – Hidroxi- Ácido más conocido. Se extrae naturalmente de la corteza del árbol de sauce y especies familiares, aunque hoy día ya puede producirse como químico de laboratorio, de manera sintética a partir de un aminoácido llamado fenilalanina.

Su acción principal es queratolínica, es decir, debilita las uniones existentes entre células jóvenes y células viejas, de manera que las segundas se desprenden de manera más fácil y efectiva.  También tiene propiedades antimicrobianas y antisépticas, por lo que evita que aparezcan y se extiendan las posibles infecciones de la piel. Su acción exfoliante lo convierte en un limpiador idóneo para pieles maltratadas por acné. También atenúa las arrugas más finas.   

Aunque también tiene una función antiinflamatoria, igualmente podría irritar la piel. Por ello se aconseja empezar a utilizarlo en concentraciones bajas e ir incrementando la concentración paulatinamente. Su acción efectiva ya puede notarse en concentraciones de tan solo 2%. Si aparece una irritación importante, es necesario detener su aplicación.

Otros usos comunes del ácido salicílico son:

  • En formulaciones despigmentantes se utiliza para potenciar el efecto blanqueador del cosmético.
  • En pomadas especiales para callos y verrugas, ya que su fuerte acción queratolínica elimina las asperezas y protuberancias. No debe utilizarse en verrugas genitales.
  • En lesiones de soriasis severa, las cremas con una concentración leve de ácido salicílico ayudan a mejorar la apariencia de la zona afectada.
  • En champús anticaspa es muy común encontrar el ácido salicílico en concentraciones que van del 8% al 12% para exfoliar los cueros cabelludos con tendencia a la caspa y dermatitis seborreica.
Las propiedades queratolínicas del ácido salicílico son tan fabulosas, que usado en diferentes concentraciones puede utilizarse desde tratamientos faciales, pasando por la caspa y hasta en la eliminación de callosidades y verrugas.
ACIDO GLICÓLICO

Es el Alfa – Hidroxi- Ácido de menor peso molecular. Al ser sus partículas más pequeñas, penetra con más facilidad en la piel. Es quizás el más popular de todos los AHA. Se extrae originalmente de plantas dulces como la caña de azúcar, la piña o la remolacha, aunque hoy día ya se elabora de manera sintética en laboratorios a partir de ácido cloroacético e hidróxido de sodio.

Como todos los AHA, su principal función es queratolínica y exfoliante.

Todos los expertos recomiendan comenzar a utilizarlo en bajas concentraciones. En productos para usar en casa, las concentraciones varían de un 4% al 20%, mientras que en tratamientos profesionales se utiliza controladamente en hasta un 70% de concentración. 

Además de eliminar las pequeñas arrugas menos profundas y las manchas, el ácido glicólico es una molécula higroscópica, es decir, retiene el agua por lo que la hidratación de la piel se ve muy favorecida con su aplicación. Otra función común con los demás AHA es la estimulación de la producción de colágeno y elastina.

Este ácido puede usarse a bajas concentraciones para obtener un efecto hidratante en cualquier tipo de piel sin lesiones. 

Como debilidad, es bueno saber que la piel se acostumbra a la concentración de ácido glicólico que recibe, por lo que conforme pase el tiempo será necesario aumentar la concentración para mantener sus beneficios. Por esta razón, se recomiendan los tratamientos con ácido glicólico de manera temporal y no permanente para poder garantizar su eficacia.

ÁCIDO MÁLICO

Las manzanas verdes deben su sabor ácido gracias al ácido málico. Otras frutas también lo contienen en menor cantidad, al igual que el vino. Al madurar las frutas, el ácido málico que contienen se transforma en ácido láctico.

También podemos encontrar este ácido en nuestras células, su síntesis se hace diariamente durante el desarrollo del metabolismo funcional. Se utiliza durante el proceso de producción de energía dentro de las mitocondrias celulares. Al ser un ácido no muy irritante, lo convierte en una opción idónea para tratar todo tipo de piel, incluso las más sensibles.

Entre sus usos más frecuentes podemos contar:

  • Como todo AHA, elimina células muertas, afina la piel mejorando su textura, tono y brillo y aumenta la producción de colágeno y elastina.
  • En dermatología el ácido málico suele combinarse con otros AHA para peelings químicos, y específicamente con vitamina C para tratar el melasma. 
  • Suele utilizarse para bajar el pH en formulaciones cosméticas.
  • En alimentación se utiliza como conservante y acidulante.
  • En salud dental se utiliza como ingrediente de pastas dentales y colutorios para evitar la caries y problemas enzimáticos. Estimula la producción de saliva, lo que favorece la disminución de bacterias en la boca y, por ende, el riesgo de infecciones.
ÁCIDO LÁCTICO

Casi todos conocemos la afición a los baños de leche de la reina Cleopatra. Se decía que estos eran los responsables de la infinita belleza de su piel. Y lo más probable es que no se hayan equivocado. El ácido láctico es un AHA que se encuentra en lácteos como la leche y el kéfir, ya que procede a partir de la fermentación de la lactosa. 

Es fácil encontrarlo en formulaciones de jabones, champús y limpiadores corporales, pero no por su acción queratolínica, sino más bien porque a bajas concentraciones favorece la conservación de las fórmulas. En cosméticos con fines hidratantes, podemos encontrarlo en concentraciones mayores, ya que protege y aumenta la barrera lipídica de la piel, ayudándola a producir y proteger las ceramidas. Por esta razón se considera un excelente hidratante.

Como todo AHA tiene acción exfoliante y despigmentante. Es mucho más suave que el ácido glicólico, por lo que es constituye una excelente opción para pieles sensibles. Aunque como todo AHA puede provocar un poco de escozor y leve irritación al principio, por lo que se recomienda empezar a utilizarlo en bajas concentraciones hasta tolerarlo mejor.

ÁCIDO MANDÉLICO

Se obtiene de las almendras amargas. Posee enormes capacidades microbianas y antisépticas. Su acción exfoliante es más suave que otros ácidos, por lo que puede utilizarse incluso en pieles con rosácea e irritadas. Se recomienda especialmente en personas que sufren de manchas y marcas por acné y melasma.

En tratamientos para el acné se combina con ácido salicílico, ya que su capacidad microbiana mantiene a raya las posibles infecciones.

Al igual que otros AHA, conserva sus propiedades exfoliantes, estimulantes e hidratantes.

ÁCIDO CÍTRICO

Es posiblemente el ácido más comúnmente oído. Solo funciona como AHA cuando se aplica directamente sobre la piel. Sin embargo, gracias a que sus propiedades se multiplican cuando se activa junto a otros ingredientes, es muy común encontrarlo en varias formulaciones tanto cosméticas como alimentarias.

En la industria alimentaria se utiliza para regular el pH de los productos. También aporta el sabor ácido característico de algunos alimentos envasados. 

En dermatología cosmética suele combinarse con sales como el citrato de aluminio o citrato de zinc, creando combinaciones muy astringentes que favorecen las pieles acnéicas y muy grasas.

ÁCIDO AZELAICO

Este ácido se extrae de plantas gramíneas como el trigo, la cebada y el centeno. Estas plantas lo producen naturalmente para protegerse de patógenos y bacterias.

Es un ácido con gran poder antibacteriano y a pesar de ser tan potente, puede utilizarse en pieles sensibles, irritadas e incluso con rosácea y acné rosácea. De hecho, se incluye en varios tratamientos tópicos para este tipo de afecciones en concentraciones que van del 4% al 20%.

Interfiere en la producción de melanina, por lo que puede utilizarse en tratamientos para melasmas y pecas y es muy común encontrarlo en formulaciones despigmentantes.

Cuando no se sufre ninguna de las afecciones anteriores (melasma, pecas, rosácea, acné), es preferible optar por un AHA distinto al ácido azelaico, a pesar de que sigue manteniendo las funciones comunes de los AHA como son la exfoliación profunda, la estimulación en la creación de colágeno y elastina y la hidratación.

Aunque el ácido azelaico es un AHA, te recomendamos utilizar otro tipo de ácido si lo que buscas es exfoliar y eliminar manchas en una piel sin problemas de acné o rosácea y dejar este tipo de AHA solo para pieles con problemas.

OTROS ÁCIDOS

Los siguientes ácidos no se consideran AHA o BHA. Sin embargo, tienen una utilización cosmética bastante común.

ÁCIDO HIALURÓNICO

Este ácido forma parte del tejido conjuntivo de nuestra piel. Sus moléculas son muy grandes por lo que se recomienda su utilización en tratamientos como la mesoterapia, inyecciones o la ingestión en forma de polvos o cápsulas. 

Su función principal es hidratar en profundidad. El ácido hialurónico puede absorber hasta 1000 veces su peso en agua. Con el avance de la edad, disminuye la producción de ácido hialurónico en la piel y, por tanto, esta se deshidrata y pierde tono muscular. No tiene acción queratolínica, como los AHA, pero sí estimula la renovación natural de las células.

Como desventaja, el ácido hialurónico tiene una vida muy corta porque  se produce y degrada de manera muy rápida, por lo que para ver su eficacia debe estar aplicándose en períodos largos.

El ácido hialurónico es una sustancia tan versátil como noble, que incluso se utiliza en tratamientos estéticos de aumento y volumen. Para saber más al respecto, puedes leer el post Caderas: Aumento con ácido hialurónico que nos deja la Clínica Dray de Barcelona en su blog especializado.

ÁCIDO RETINOICO

Este famoso ácido es un derivado de la vitamina A, es decir, una forma derivada de la misma, que tiene una poderosa acción antiarrugas gracias a su efecto antioxidante. Puede ayudar a proteger tanto del envejecimiento natural como del fotoenvejcimiento. También estimula la producción de colágeno, luchando contra el descolgamiento de la piel y aportándole firmeza y por último tiene propiedades despigmentantes, ya que ayuda a atenuar léntigos y manchas producidas por la edad. 

Como desventaja a esta maravilla de sustancia, debes saber que el ácido retinoico produce irritaciones muy fácilmente reconocibles por el picor, el escozor y la descamación en la zona. 

En Vine Vera hemos dedicado un post exclusivo a la Vitamina A y sus derivados. Lo titulamos Todo lo que la vitamina A puede hacer por tu piel, y en él podrás encontrar más información sobre el ácido retinoico.

ÁCIDO KÓJICO:

Este ácido se produce naturalmente en algunos hongos como la penicilina, el aspergillus y el acetobacter. Su principal propiedad es la inhibición de la producción de melanina, por lo que se utiliza con mucho éxito en tratamientos contra las manchas de la piel.  También se utiliza en la industria alimentaria como conservante y antioxidante.

RECOMENDACIONES IMPORTANTES SOBRE LOS ÁCIDOS COSMÉTICOS

  1. Si vas a empezar a utilizarlos en tu cosmética diaria, te recomendamos la previa visita a un dermatólogo para que verifique el estado de tu piel y apruebe la aplicación del tratamiento.
  2. Vitamina C y AHA no deben utilizarse en una misma aplicación, ni tampoco el mismo día. Su mezcla provoca irritaciones y descamaciones.
  3. No debes mezclar tratamientos que contengan ácido retinoico o retinol con algunos de los AHA.
  4. Utilizar ácido glicólico y salicílico a la vez puede provocar una enorme irritación.
  5. No exfoliar la piel mientras utilices un tratamiento con ácido retinoico.